por Philip Pilkington * ENGLISH
El consenso actual entre los políticos y comentaristas estadounidenses, incluyendo a la president a de
la Reserva Federal Janet Yellen,
es que la recuperación económica de
Estados Unidos está en marcha. Un estudio reciente de la Reserva Federal de Estados Unidos ha mostrado
un
sólido crecimiento de la economía
estadounidense, lo que llevó a algunos economistas
a
manifestar su inquietud por una
recuperación demasiado rápida
y los riesgos resultantes de inflación.
Pero no
todo el mundo está de acuerdo con
esta evaluación. Una firma en
particular, el Jerome Levy Forecasting Center, una
consultora económica con sede en Nueva York, advirtió
que la economía mundial podría
sumergirse en otra recesión en 2015 que podría llevarse a la economía de Estados Unidos por delante. Es difícil no tomar esta previsión en serio. Los economistas de Levy, que utilizan el modelo
de previsión de “Perspectiva de Beneficios” desarrollado por Jerome Levy en 1908, han predicho con
precisión cada evento financiero importante en las últimas décadas, incluyendo la
crisis financiera de 2008, que muchos economistas ortodoxos dijeron que era imprevisible.
El Centro Levy
afirma que los políticos y comentaristas no están
prestando atención a una tendencia clave en la economía mundial: la caída de los gastos de inversión en las economías de mercado emergentes. El siguiente cuadro del Centro de
Levy muestra los gastos de inversión
agregados de los mercados emergentes.
FORMACIÓN
DE CAPITAL BRUTA EN LOS MERCADOS EMERGENTES:
El conjunto de las economías emergentes se compone de
18 países: Argentina, Brasil, Chile, Colombia, República Checa, Hungría, India,
Indonesia, Malasia, México, Perú, Filipinas, Polonia, Rumania, Rusia,
Sudáfrica, Tailandia y Turquía. Como se muestra en el gráfico, el gasto de inversión,
un motor clave de la actividad económica, ha ido disminuyendo en estos países
durante más de dos años. Algunos analistas parecen asumir que esta desaceleración
del gasto de inversión se debe a la debilidad del crecimiento en los países
desarrollados. Dan a entender que las exportaciones y la inversión en los
países en desarrollo tienden a aumentar cuando se acelera el crecimiento en los
países desarrollados.
Los economistas de Levy, sin embargo, dicen que este
análisis está equivocado. Sostienen que las economías de mercado emergentes se
han hecho demasiado grandes para seguir dependiendo de sus exportaciones a las
economías desarrolladas. Además, la participación de las exportaciones de las economías
emergentes hacia las economías desarrolladas se ha estancado después de muchos
años de crecimiento. El principal motor de las economías de mercado emergentes
han sido las grandes sumas invertidas en capital fijo, es decir, en edificios,
fábricas y máquinas. Los economistas de Levy señalan que esto ha creado un
enorme problema de exceso de capacidad, lo que significa que estas economías ya
no tienen dónde colocar sus productos. A medida que esta tendencia se haga
evidente, las empresas en las economías de mercado emergentes terminarán por reducir
el gasto de inversión, lo que conducirá a la recesión.
¿Cómo encaja esto con la visión optimista de los
políticos y comentaristas estadounidenses? El Centro Levy ha estado
pronosticando que la economía de Estados Unidos crecerá a niveles razonables a
través de la segunda mitad de 2014, pero los problemas estructurales de las economías
de mercado emergentes van a cambiar este cálculo a partir de 2015.
"El peor escenario razonablemente probable
implica una abrupta disminución beneficios que desencadenará una recesión a
principios de 2015", escribió el grupo en su boletín de julio. "El
mejor escenario razonablemente probable es un modesto aumento de las ganancias
a partir del cuarto trimestre y continuando hasta mediados de 2015, antes que
los beneficios empiecen a caer."
Los investigadores fijaron la probabilidad de una
recesión en Estados Unidos en 2015 debido a una desaceleración de las economías
en desarrollo en un 65 por ciento. Si no el año que viene, dicen, la recesión
se producirá en los próximos años.
Una decisión del Partido Comunista de China de
aumentar la inversión para contrarrestar una desaceleración económica podría
evitar una recesión en las economías en desarrollo que podría propagarse al
resto del mundo. Los economistas de Levy apuntan a un 50 por ciento de incremento
anual en el número de proyectos aprobados por la administración central de
planificación de China. Este aumento en los gastos de inversión puede dar lugar
a mayores importaciones chinas de mercancías de las otras economías emergentes,
evitando su ralentización. Pero el Centro Levy también señala problemas de exceso
de capacidad masiva de China, especialmente en materia de vivienda, y que este
sector podría colapsar, por lo que incluso si China lograra retrasar la
recesión en las economías emergentes, no podría evitar un ulterior desplome
general.
Los políticos estadounidenses parecen no reconocer estos
problemas. El mes pasado Yellen sugirió que la economía estadounidense
podría estar expandiéndose demasiado rápido debido a la "deflación
salarial reprimida." Su argumento se hace eco de las conclusiones
publicadas por el Banco de la Reserva Federal de San Francisco, en un artículo académico en enero. La
Fed afirma que los salarios no se redujeron lo suficiente durante la recesión y,
por lo tanto, el lento crecimiento actual de los salarios no es un signo de la
debilidad de la recuperación. En cambio, el lento crecimiento salarial lo que refleja
es la falta de aumentos salariales para los empleados, debida a que los
salarios no cayeron lo suficiente durante la recesión. Esta afirmación fue refutada rápidamente por los economistas de Goldman Sachs utilizando una medición empírica muy simple que mostraba que los sectores
con reducción de salarios por debajo del promedio durante la recesión ahora
están registrando una aceleración de salarios por encima del promedio.
Al final, el debate pone de relieve el fracaso en captar
las interacciones económicas complejas del mundo real, tanto de políticos como
de comentaristas de los EEUU. Éstos han vuelto a ser hipnotizados por sus modelos
abstractos excesivamente simplistas, que ya fracasaron en 2008. Todo esto deriva
en una discusión bastante estrafalaria sobre lo que constituye un crecimiento
salarial lento. Mientras tanto, una tormenta que podría arrojar al mundo en la
recesión parece estar cobrando fuerza en las economías de mercado emergentes.
Tal vez sea hora de escuchar y colaborar con los economistas que vieron avecinarse
la última crisis. Si siguen estas tendencias de auto-refuerzo dentro de la
profesión, parece poco probable que podamos enfrentarnos con eficacia a futuros
problemas económicos.
Traducción: David
Hervás.
Publicación autorizada por el titular del copyright: ©
2014 Al Jazeera America, LLC.
* Philip Pilkington es
un economista irlandés, miembro del Political Economy Research Group en la Kingston
University de Londres. Es autor del blog Fixing
the Economists y
comentarista en The Guardian
y en Aljazeera America.
Publicación
original: http://america.aljazeera.com/opinions/2014/9/us-recession-in-2015levyeconomistsemergingmarketeconomies.html