ITF: Un impuesto imprescindible
Juan Torres López - Consejo Científico de ATTAC España
La puesta al día de los datos internacionales sobre transacciones
financieras por el Banco Internacional de Pagos es una buena excusa para
volver sobre los beneficios de los impuestos o tasas destinados a
gravarlas. Pero en estas líneas me limitaré simplemente a poner de
manifiesto la extraordinaria capacidad de captación de recursos que
tiene este tipo de impuestos sobre las transferencias financieras (ITF),
y no voy a entrar en el análisis de otras ventajas e inconvenientes que
llevan aparejados. Establecerlos parecía
hace unos años un sueño imposible, aunque algunos premios Nobel tan poco
sospechosos de radicalismo como James Tobin lo hubieran defendido hace
ya cincuenta años. Es cierto que hoy día solo unos pocos países han
avanzado en la práctica en esa dirección, aunque eso ya es
significativo, pero es sintomático también que la propuesta ya no la
hagan solamente los movimientos sociales u organizaciones de izquierdas,
sino incluso muchos gobiernos conservadores.
Los bancos y los grandes centros de poder financiero se oponen a ello
tajantemente, difunden análisis que les achacan todo tipo de
inconvenientes y hacen todo lo posible por abortar cualquier propuesta
que se haga al respecto. Pero la implantación de impuestos sobre las
transacciones financieras es cuestión de tiempo. Terminarán existiendo
de modo generalizado y serán el inicio de una nueva era de relaciones y
políticas financieras en el planeta.