Sandra Soutto. Economista
Hace unos días, coincidiendo con la euforia del gobierno por el descenso de las cifras del paro, una amiga me contó que por fin, su hija había conseguido un empleo estable. Si, después de tantos años con contratos temporales y a tiempo parcial, una licenciada en química ha conseguido un empleo estable, a unos 15 Km. de su casa, en un establecimiento de venta al público de pizzas, donde la mayoría de sus empleados son licenciados universitarios. No le pregunté por el importe del salario a percibir, porque me dí cuenta que no tenía importancia, como tampoco la tenía el asumir los costes del desplazamiento diario al puesto de trabajo en un vehículo particular. El hecho es preocupante, desde el 2007 el estado español no ha sido capaz de generar la actividad económica necesaria para rentabilizar los recursos empleados en la formación de nuestros jovenes. Por eso los que pueden, con y sin estudios, se van del país buscando trabajo y un porvenir, y los que se quedan buscan una oportunidad asumiendo la precariedad y los bajos salarios en el empleo.
Los últimos datos publicados por la EPA nos dicen que la tasa de paro se ha reducido durante el segundo trimestre del año 2014, del 25,9% al 24,5% y el paro juvenil de 55,5% a 53,1 %, sin duda es un dato positivo, pero para hacer una correcta valoración de ello, debemos tener en cuenta que:
- La población activa sigue disminuyendo.
- El empleo creado es, en su mayor parte, temporal y a tiempo parcial. Es decir, disminuyen las cifras del desempleo en España a cambio de la precarización de las condiciones de trabajo, hecho denunciado por los sindicatos de trabajadores y por Guy Ryder, director general de la Organización Internacional del Trabajo (OTI).
- La tasa de desempleo en España sigue siendo la segunda más alta de la zona euro, bueno, si sólo tenemos en cuenta los datos que para el mes de mayo nos proporciona Eurostat, entonces España es la primera (los datos que colocan a Grecia en primer lugar no se pueden comparar ya que corresponden al mes de marzo de este año).
- Crece la cifra de trabajadores pobres, que se situa en un 32% aproximadamente, como se puede comprobar en las estadisticas de la AEAT sobre salarios en relación con el SMI.
No hay lugar a dudas, el alto y persistente desempleo en España es un problema que ocasiona grandes costos humanos a largo plazo (desmotivación, pérdida de habilidades, etc.). Pero este problema no es culpa de la población desempleada, más bien responde a la poca predisposición que tienen las empresas en España a contratar, ya que, al no existir una demanda solvente para los bienes y servicios que ofrecen, no ven la posibilidad de conseguir sus objetivos, que no son otra cosa que ganar dinero.


