DÍA EUROPEO DE
ACCIONES DESCENTRALIZADAS CONTRA EL CETA
El tratado económico y comercial entre la Unión Europea y Canadá, (CETA por sus siglas en inglés), se encuentra en la fase final de su proceso de ratificación, ya que el próximo 24 de enero, antes de la ratificación en el Parlamento Europeo, la Comisión de Comercio Internacional (INTA) decidirá sobre el CETA. Por ello, y con la finalidad de incidir sobre dichas votaciones las campañas europeas NO al TTIP,
CETA, TiSA, entre ellas No al TTIP-Comarques de Castelló, convocan movilizaciones para este 21 de
enero de 2017.
Durante la
primera quincena de febrero, el tratado deberá ser ratificado por el pleno del Parlamento Europeo mediante
una votación de sí o no a la totalidad del texto, no caben enmiendas. Si se
ratifica, el 90% del mismo se podrá aplicar de forma provisional antes de que
lo ratifiquen los distintos parlamentos nacionales y regionales.
Sin embargo,
el CETA es cuestionado por amplios sectores de la sociedad civil a ambos lados
del Atlántico, al no ofrecer garantías reales sobre los derechos humanos y la
protección del medio ambiente. Algunos de los motivos son:
- El modelo económico basado en
energías fósiles y sucias que impone el CETA hará imposible cumplir con los acuerdos adoptados en la
lucha contra el cambio climático.
- El CETA no protege los
derechos laborales, ni la salud, ni la seguridad ni el desarrollo
sostenible, pero es ejecutivo a la hora de proteger al inversor, al
que no le reconoce ninguna obligación.
- El CETA no permitirá implementar políticas que reduzcan las desigualdades,
ya que limita seriamente la capacidad de los gobiernos estatales,
regionales y locales para crear, expandir y regular los servicios
públicos, incluso para revertir liberalizaciones y privatizaciones
fracasadas.
- Al alargar la vida de las
patentes, el CETA provocaría un
aumento del precio de los medicamentos, de las semillas, de productos
culturales y de la investigación.
- Con el CETA nuestra
privacidad y nuestros datos se convertirán en una mercancía .
- El nivel de competencia que
impone el CETA expulsaría del mercado a agricultores, pequeños empresarios
y profesionales, transformando nuestra alimentación, los procesos de
producción, las compras públicas e impidiendo el desarrollo sostenible.
- El CETA impedirá la aplicación
de políticas destinadas a la consecución del pleno empleo y la
estabilidad de precios, ya que una mayor liberalización de los
mercados financieros hará que las economías sean más vulnerables a las
crisis financieras.
- Informes independientes sobre
los impactos económicos de la aplicación del CETA predice que se
perderán puestos de trabajo tanto en la Unión Europea como en Canadá,
y que las ganancias generadas por este modelo de comercio serán sobre todo
para los propietarios del capital, con el consiguiente aumento de la
desigualdad.
- Con el CETA se legaliza un
sistema de justicia paralela exclusivo para que las multinacionales
puedan defender sus beneficios demandando a los gobiernos, llamado ICS.
- El CETA consolidará la
influencia de los grupos de presión empresariales (lobbies) en
la elaboración de las políticas públicas, a través de su participación en
los órganos de toma de decisión, lo que perjudicaría la adopción de
políticas de interés público.
Por todo
esto y mucho más, el sábado 21 de enero de 2017 a las 19h saldremos, desde la plaza María Agustina de Castelló de la Plana, a
manifestar nuestro rechazo al CETA, y a reivindicar un modelo basado en la
economía local, justa y sostenible.
¡STOP CETA! ¡STOP TiSA! ¡STOP
TTIP!