Javier Guzmán
Director de VSF Justicia Alimentaria Global
Estimación del impacto medioambiental de las corporaciones de la industria alimentaria
El sector agrario español contamina más que 18 países de África juntos
El sector agrario español contamina más que 18 países de África juntos
Las corporaciones de la alimentación industrial se presentan a ellas mismas como parte de la solución al cambio climático. Estas empresas destinan gran cantidad de recursos a promocionar la idea de que la agricultura industrial corporativa es compatible con la reducción de la emisión de gases de efecto invernadero (GEI). Sin embargo, la alimentación industrial es uno de los principales generadores de estos gases. Según un estudio de GRAIN, a nivel mundial la agricultura industrial es responsable de entre un 15% y un 18% de las emisiones de GEI y entre el 44% y el 57% de todas las emisiones provienen del sistema alimentario global.
Los datos estatales que se presentan a continuación pretenden mostrar que las empresas del agronegocio son parte del problema, no la solución; y que determinados modelos productivos como la agricultura y la ganadería industriales —esta última generadora de gran cantidad de purines altamente emisores de gases de efecto invernadero y ambas altamente intensivas en el uso de fertilizantes de síntesis y de piensos— son incompatibles con la reducción de la emisión de los gases causantes del cambio climático. De hecho, si se analiza el ranking de emisiones de CO2 por países se puede comprobar que solamente el sector agrario (piensos, fertilizantes y ganadería) contaminan más que 18 países de África juntos.
El sector de los
piensos en el Estado
contamina tanto como toda
Venezuela
Teniendo en cuenta los
datos de la FAO sobre la
emisión de GEI del ciclo de
vida de los piensos y los
datos de producción de
pienso para ganadería en el
Estado español, el sector
emite casi 100
millones, el equivalente a
la suma de Dinamarca y
Suecia o una cantidad
similar a la de Venezuela.
Si el sector de los
piensos para el engorde
animal se tratara de un país
ocuparía el puesto número 34
en el ranking de los países
más contaminantes del mundo.
Por empresas, Grupo Nanta
—perteneciente a Nutreco,
uno de los líderes mundiales
en alimentación animal—
emite más de 10 millones de
toneladas de CO2,
cantidad equivalente a las
emisiones de Bolivia. Aunque
Piensos Nanta no es a priori
una empresa conocida por el
consumidor final, sus
piensos alimentan a uno de
cada tres pollos que se
venden en el Estado español
a través de otra filial de
Nutreco (Grupo Sada).
Otras empresas a destacar
serían Vall Companys, que
produce 4,32 millones de
cerdos y 65 millones de
pollos y genera más de 5,3
millones de toneladas de CO2,
o Núter, copropiedad del
Grupo Leche Pascual, con 3,7
millones de toneladas de CO2.
La principal
empresa de fertilizantes
emite más de 15 millones
de toneladas de CO2
Otro gran sector emisor de
GEI es la industria de
fertilizantes nitrogenados
de síntesis. Teniendo en
cuenta todo su ciclo y la
producción total, este
sector emite más de
20 millones de toneladas
de CO2
y la principal empresa,
Fertiberia, 15 millones. El
equivalente a las emisiones
de Angola, Zambia y Namibia
juntos. Además, cabe
destacar que la actual
ministra de Agricultura,
Isabel García Tejerina,
ocupó un alto cargo en
Fertiberia justo antes de
entrar a encabezar el
Ministerio. Un ilustrativo
caso de puerta giratoria y
de la influencia del lobby.
La ganadería
intensiva también amenaza
el medio ambiente
La ganadería industrial
también es altamente
generadora de GEI, a través
del uso de piensos,
fermentación entérica y la
emisión asociada al manejo y
almacén de purines.
En concreto, en el Estado
español se le
pueden asignar más de 41,7
millones de toneladas de
CO2, de los
cuales el sector cárnico
representa el 73%
(algo más de 30 millones) y
el lácteo, el 8,75%
(3,5 millones).
De entre las empresas
cárnicas destaca Campofrío,
líder del sector cárnico,
que emite una cantidad de
gases equivalente a las
emisiones de Uruguay y
Paraguay juntos con 8
millones de toneladas de CO2.
De facto, el 41% del sector
está controlado por
Campofrío y por la
multinacional El Pozo,
responsable de 4,2 millones
de emisiones.
Respecto a las empresas
lácteas, Lactalis (líder del
mercado) supera el millón de
toneladas de emisiones de CO2
y Danone llega a más de
700.000 toneladas, el
equivalente a las emisiones
de la R.D del Congo.
Después del acuerdo de la
Cumbre de París, las puertas
para que el agronegocio siga
haciéndose de oro están más
abiertas que nunca. No
importan ni la contaminación
ni los derechos laborales ni
la salud ni el planeta. La
COP21 se ha convertido en un
simple circo mediático. Es
imposible que haya un
acuerdo para reducir la
crisis climática sin el
compromiso real de un cambio
en el sistema
agroalimentario. Por
desgracia, a día de hoy esto
es impensable y, por lo
tanto, se ha perdido una
oportunidad para atajar el
problema climático si no se
apuesta por una agricultura
campesina, agroecológica y
de proximidad que sí puede
contribuir a enfriar
el planeta.
FAO (2013), Tackling climate change through livestock: a global assessment of emissions and mitigation opportunities, www.fao.org/3/i3437e.pdf
CAIT, Climate Data Explorer of the World Resources Institute, http://cait.wri.org
Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Gobierno de España, www.magrama.gob.es/es/cambio-
Global Justice Now (2015), Silent but deadly, http://www.globaljustice.org.
Foro Interalimentario y La Vola (2006), La influencia de las explotaciones ganaderas españolas en el cambio climático, www.forointeralimentario.org
Datos de las memorias económicas de las propias empresas
Alimarket (para los datos de ventas de las empresas)
Publicado en: http://vsf.org.es/actualidad/la-agricultura-industrial-y-su-responsabilidad-en-la-crisis-climatica
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