Tras la llegada del primer
metanero con gas de fracking de EEUU a Portugal a principios de primavera [1],
el próximo día 22 de julio se espera la llegada de un segundo buque al puerto
de Ferrol. Este acontecimiento está cargado de simbolismo, en la medida que
representa el pistoletazo de salida a la importación masiva a nuestras costas
de gas del otro lado del Atlántico. Según denuncian más de 40 organizaciones sociales y políticas*, esta
senda que iniciamos con la llegada del metanero Sestao Knutsen, impedirá a buen
seguro el cumplimiento de los ya exiguos e insuficientes objetivos climáticos
europeos, y avanza en la dirección opuesta al espíritu del Acuerdo de París.
El gas se almacenará en la
planta de Reganosa, que cuenta con la oposición vecinal desde el inicio de su
tramitación (a menos de 100 metros de las viviendas). El Tribunal Supremo
Español, la declaró ilegal en dos sentencias y el gobierno en funciones, acaba
de renovarle los permisos a base de eximirla de la evaluación de impacto
ambiental.
Gracias
al empuje brindado por diversos gobiernos, entre ellos el español, en forma de
atractivos marcos normativos y fiscales, la amenaza del fracking en Europa
sigue vigente. A pesar de los abandonos por parte de diversas empresas, de la
oposición institucional creciente en forma de prohibiciones o moratorias, y la
consiguiente reducción en el número de permisos solicitados o concedidos, el
fracking ya ha hecho una tímida incursión en nuestro continente. En Polonia,
fuera del campo de interés de las empresas a día de hoy, se empleó la fractura
hidráulica en un puñado de pozos. En Reino Unido el empleo de la técnica en
Lancashire parece inminente, después de haber sorteado el gobierno la voluntad
popular y municipal. En el estado español, hay varios permisos en estado
avanzado de tramitación, y aunque el reciente abandono por parte de la empresa
BNK de algunos de ellos han supuesto una victoria para el movimiento de
oposición al fracking, la amenaza de ver los primeros pozos perforados en
nuestro país sigue muy patente.