Ángels Martínez Castells – Consejo Científico de ATTAC España
El Imperio Romano desapareció asolado por los bárbaros que
aniquilaron pueblos y culturas, dejando sólo algunos girones de lo que
había sido un impresionante sistema civilizatorio. Cuando nos habíamos
convencido que de nuevo habitábamos una Europa de valores democráticos,
arte y cultura, se escuchan lamentos de plañideras anunciando una nueva
invasión que, desde otros continentes -y vía tratados comerciales,
transacciones financieras o en patera- van a acabar con ese nuevo
intento. Pero no le den más vueltas. Los bárbaros ya no vendrán, porque
están aquí: ocupando sillones, escaños, diputaciones y ayuntamientos. Y
ya es oportuno deplorar que la cultura europea haya desaparecido,
prácticamente, de la vida pública, substituida por una mediocridad
iletrada que ningún pueblo se merece. Así se entiende incluso que
algunos políticos se resistan a contestar a las preguntas de los
periodistas porque saben que ponen de manifiesto, de manera casi
obscena, su falta de entidad y escasa cualificación… Lo más grave, sin
embargo, es que como en un espejo perverso, reflejan también las pocas
exigencias de la ciudadanía que los tolera.