La tasa de desempleo en la zona euro de 18 naciones fue en mayo de
11,6 por ciento, idéntica a la tasa revisada del mes de abril, de
acuerdo a los datos de Eurostat entregados esta mañana. La agencia de estadísticas de la Unión Europea señala que los datos del mercado del trabajo subrayan el lento ritmo de la recuperación económica en la zona euro.
En las 28 naciones de la Unión Europea, la tasa de desempleo en mayo se
redujo ligeramente hasta el 10,3 por ciento desde una cifra revisada de
10,4 por ciento en abril, lo que significa que 25,2 millones de
personas estaban sin trabajo en mayo. De ellos, 18,6 millones se
encontraban en la zona euro. El desempleo en España se mantuvo en 25,1
por ciento, liderando el desempleo en Europa,
después de Grecia, al igual que el mes anterior. El desempleo en la
zona euro ha caído lentamente desde su máximo de 12 por ciento el año
pasado, pero se mantiene muy por debajo de las tasas inferiores al 8 por
ciento que prevalecían antes de la crisis financiera iniciada en 2008.
El crecimiento sigue siendo lento o inexistente en gran parte de la zona
euro, y las empresas no están dispuestas a contratar en un ambiente de
clara incertidumbre. Este alto y persistente desempleo masivo causará un
serio daño a largo plazo que va más allá del costo humano inmediato.
Cuando las personas están sin trabajo durante mucho tiempo, las
habilidades de las personas se vuelven obsoletas, los trabajadores se
desilusionan y la propia inercia del desempleo hace que cada vez sea más
difícil volver al trabajo. Por eso el desempleo es una mala noticia
para las economías europeas, más aún cuando se enfrentan a un problema
demográfico en el envejecimiento de sus ciudadanos y se debe mantener a
la gente trabajando para financiar su sistema de apoyo a la asistencia
social.
El problema es particularmente grave en la juventud, donde el paro
juvenil supera el 50 por ciento. Este fenómeno está incubando una fuerte
crisis social que provocará nuevas convulsiones. El costo de rescatar
al sistema financiero y olvidar la estabilidad del recurso humano está
creando una profunda bifurcación de clases y un enorme abismo de
pobreza.