Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris pobreza. Mostrar tots els missatges
Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris pobreza. Mostrar tots els missatges

25 de novembre del 2017

NOTA DE PRENSA DE LA XARXA VALENCIANA PER L'AIGUA PÚBLICA

Porque el agua es vida su gestión ha de ser pública



Reabierto el debate sobre si la gestión del agua en las ciudades ha de ser pública, privada o mixta, con la difusión de un informe del Consejo General de Economistas, la Xarxa Valenciana per l’Aigua Pública continua reclamando la gestión pública directa del agua por los siguientes motivos:


  1. Porque el agua es un bien de primera necesidad frágil y limitado, que ha de llegar a todos en la mejor de sus condiciones para garantizar una vida digna a los ciudadanos, sin deteriorar los ecosistemas que contribuyen a la renovación cíclica del agua.
  2. Porque la satisfacción de una necesidad básica que, además, ha de ser de calidad por sus implicaciones en la salud pública no puede estar subordinada a criterios de eficiencia económica con el fin de maximizar los beneficios empresariales. Es decir, el agua es vida no negocio.
  3. Porque los límites que se imponen a su gestión vienen definidos por su naturaleza, su escasez, la responsabilidad de garantizar la salud pública y el respeto al medio ambiente. Por eso las instituciones públicas son las únicas que pueden garantizar estos extremos.
  4. Porque una gestión pública de calidad, al no estar sujeta a la lógica de la maximización del beneficio empresarial, puede ofrecer mejores condiciones laborales a los trabajadores.
  5. Porque las subvenciones y los distintos tipos de ayudas públicas (por ejemplo, en I+D+i) que hoy reciben las empresas privadas dedicadas a la gestión del agua podrían destinarse a fortalecer las instituciones públicas de gestión del agua con mayor transparencia y eficacia.
  6. Porque la cooperación público-público en materia de investigación y desarrollo e innovación tecnológica ha mostrado la capacidad de generar un alto conocimiento y experiencia orientado a la resolución de los problemas reales de los ciudadanos, contribuyendo además a la democratización de la ciencia.
  7. Porque los ahorros y mejoras de la gestión directa pública de calidad redundan en el beneficio de los ciudadanos en lugar de engrosar las cuentas de resultados de los operadores y los grupos financieros a los que pertenecen.


Es decir, porque el agua constituye un patrimonio esencial para toda forma de vida y no una mercancía, su gestión ha de ser pública, no un negocio.




NOTA DE PREMSA DE LA XARXA VALENCIANA PER L'AIGUA PÚBLICA


Perquè l'aigua és vida la seua gestió ha de ser pública

 
Reobert el debat sobre si la gestió de l'aigua a les ciutats ha de ser pública, privada o mixta, amb la difusió d'un informe del Consell General d'Economistes, la "Xarxa Valenciana per l'Aigua Pública"* contínua reclamant la gestió pública directa de l'aigua pels següents motius:
1- Perquè l'aigua és un bé de primera necessitat fràgil i limitat, que ha d'arribar a tothom en la millor de les seues condicions per garantir una vida digna als ciutadans, sense deteriorar els ecosistemes que contribueixen a la renovació cíclica de l'aigua.
2- Perquè la satisfacció d'una necessitat bàsica que, a més, ha de ser de qualitat per les seues implicacions en la salut pública, no pot estar subordinada a criteris d'eficiència econòmica per tal de maximitzar els beneficis empresarials. És a dir, l'aigua és vida no negoci.
3- Perquè els límits que s'imposen a la seua gestió vénen definits per la seva naturalesa, la seua escassetat, la responsabilitat de garantir la salut pública i el respecte al medi ambient. Per això les institucions públiques són les úniques que poden garantir aquests extrems.
4- Perquè una gestió pública de qualitat, en no estar subjecta a la lògica de la maximització del benefici empresarial, pot oferir millors condicions laborals als treballadors.
5- Perquè les subvencions i els diferents tipus d'ajudes públiques (per exemple, en R + D + I) que hui reben les empreses privades dedicades a la gestió de l'aigua podrien destinar-se a enfortir les institucions públiques de gestió de l'aigua amb major transparència i eficàcia.
6- Perquè la cooperació públic-públic en matèria de recerca, desenvolupament i innovació tecnològica ha mostrat la capacitat de generar un alt coneixement i experiència orientat a la resolució dels problemes reals dels ciutadans, contribuint a més a la democratització de la ciència.
7- Perquè els estalvis i millores de la gestió directa pública de qualitat redunden en el benefici dels ciutadans en lloc de engrossir els comptes de resultats dels operadors i els grups financers als quals pertanyen.
És a dir, perquè l'aigua constitueix un patrimoni essencial per a tota forma de vida i no una mercaderia, la seua gestió ha de ser pública, no un negoci.

*La Xarxa Valenciana per l’Aigua Púbica, està formada per Acció Ecologista-Agró, Confederació d’Associacions de Veïns CAVE-COVA, CCOO, Ecologistes en Acció, Enginyeria Sense Fronteres, Fundació Nova Cultura de l’Aigua, Heterodòxia Castelló, Intersindical Valenciana, La Ribera en Bici, No als Tractats Desiguals, Unió de Llauradors i Ramaders i Xúquer Viu.







30 d’agost del 2015

Susan George: Pueden hacer lo que se les antoje







Al preguntarle a Susan George qué han aprendido los bancos del colapso financiero de 2008, su reacción es inmediata: “pueden hacer lo que se les antoje”.



Siempre optimista, no creí que los bancos salieran de la crisis de 2007 a 2008 más fuertes que antes, sobre todo en términos políticos. Es verdad que algunos han pagado  multas que hacen tambalear –un total de 178.000 millones de dólares para los bancos estadounidenses y europeos- pero estos consideran que dichos desembolsos son ‘los costes de hacer negocios’. Ninguno de los ases industriales ha pasado ni una sola noche en prisión ni ha tenido que hacer frente personalmente a ninguna multa.
Aunque no nos hemos librado todavía de las réplicas de 2007 y 2008, los políticos y los propios banqueros ya están preparando el escenario para la próxima crisis. Los matemáticos han expuesto la densa telaraña interconectada de actores financieros mundiales en la que el fallo de uno de ellos podría desencadenar el colapso de todos. Nos han colocado en el filo de la navaja y tenemos buenas razones para ser pesimistas:
  • Los Gobiernos y las instituciones internacionales no han demostrado ninguna intención de regular los bancos, lo que nos expone al peligro de tener que soportar una repetición de la jugada. Los bancos y banqueros no solo son demasiado grandes para dejar de funcionar y que se les encarcele, sino también para que se les trinque; se permiten hacer lo que les dé la gana.
  • Se ha rechazado sistemáticamente la implantación de dispositivos de seguridad en el sector financiero. No se ha producido la necesaria separación entre los bancos comerciales y los bancos de inversión (lo que impediría que la industria utilizara el dinero de los impositores para especular). Durante más de 60 años, la ley estadounidense Glass-Steagull del New Deal los separó, protegiendo el sistema financiero nacional. Cuando se derogó en 1998 bajo el mandato del Presidente Bill Clinton –con un gran empujón de su Secretario del Tesoro, Robert Rubin, ex Goldman Sachs- se tardó menos de una década en producirse la caída de Lehman Brothers y la quiebra devastadora del mercado. Los políticos no atienden a razones sino al lobby bancario. Asimismo, los requisitos de reservas (capital) de los bancos siguen siendo demasiado bajos. No se ha aprobado ningún impuesto nuevo sobre las transacciones financieras. Todavía está en estudio un impuesto elaborado por 11 países de la Unión Europea.
  • Los volúmenes diarios de comercio de derivados y divisas han crecido en un 25 ó 30% en comparación con los niveles de antes de la crisis y suman billones cada día. Las operaciones anuales totales de derivados suman alrededor de 100 veces el Producto Mundial Bruto. El comercio automatizado propulsado por los algoritmos mueve este crecimiento, pero hasta las máquinas y los frikis matemáticos pueden cometer errores peligrosos.
  • Grandes cantidades de préstamos titulizados de riesgo podrían inundar una vez más las carteras de inversores institucionales. Esta vez no estarían asociados a las hipotecas subprime sino a lotes de otras categorías de deuda, como los préstamos a  estudiantes o consumidores.
  • En 2008, la especulación desenfrenada en los mercados de materias primas causó una dramática subida de los precios de los alimentos, sumándose 150 millones de personas a las filas de los hambrientos mundiales. Estas cifras no se repetirán ni este año ni el que viene: los precios del grano han caído en picado y 150.000 millones de dólares procedentes de Wall Street se han retirado de estos mercados en los últimos dos años. Sin embargo, otras leyes protectoras del New Deal se han revocado también y los mercados podrían una vez más ser objeto de apuestas sin límite en cuanto el cambio climático y la falta de alimentos hagan que los mercados sean rentables.
  • Los paraísos fiscales han triunfado. Estos benefician no solo a los más ricos del 1%, sino se especializan también en la evasión fiscal corporativa. Las corporaciones más grandes han dejado de pagar lo que les corresponde. Por ejemplo, las corporaciones francesas tienen anualmente un déficit fiscal de 60.000 u 80.000 millones de dólares. Las corporaciones se benefician de servicios públicos como la policía y los bomberos, la energía, el agua, el saneamiento, el transporte, la sanidad, la educación y la formación para su personal, y el Estado de derecho, pero no contribuyen a mantenerlos, de manera que estos se deterioran. Pierden los ciudadanos y las ciudadanas, y las necesarias infraestructuras. El escándalo Luxleaks –que desenmascaró la evasión fiscal de más de 300 corporaciones- demuestra que cualquier Estado miembro de la Unión Europea –con la complicidad de las cuatro grandes corporaciones contables- pasa por alto intencionadamente los países en los que venden y sacan sus ganancias para utilizar en su lugar los servicios de evasión fiscal de Luxemburgo. Los paraísos de las Islas Británicas contribuyen también a esta práctica. Se estima que el 25% o más de la facturación de los mayores bancos de la Unión Europea tiene lugar en paraísos extraterritoriales; nadie conoce con certeza esta cifra.
  • Encuestas realizadas por el Banco Central Europeo sobre los 130 bancos más grandes de la Unión Europea han encontrado que estos no apoyan la economía real, es decir donde la gente vive, trabaja, produce y consume. Las pequeñas y medianas empresas de la Unión Europea proporcionan el 80 ó 90% de todo el empleo disponible, pero siguen teniendo muchos problemas para recibir préstamos. Desde 2008, los bancos han endurecido sus condiciones de concesión de crédito. Finance Watch –un think tank progresista de Bruselas- afirma que solo el 28% de toda la actividad bancaria va para la economía real; lo que queda infla el sector de los productos financieros que reproduce el dinero sin pasar por fases tan aburridas como la producción y la distribución.
  • Es verdad que Estados Unidos ha sido testigo del crecimiento y la creación de empleo, pero más del 90% del valor de dicho crecimiento ha ido a manos del primer 1% más rico. El desempleo europeo sigue en aumento y en vez de crecer, la Unión Europea se desliza hacia la deflación.
  • Al llegar 2011, las ganancias de los bancos estadounidenses habían vuelto a los niveles récord de antes de la crisis. Ya en 2009, los nueve bancos estadounidenses más grandes repartían gratificaciones de un millón de dólares o más a más de 5.000 operadores bursátiles y banqueros, haciendo uso del dinero público de rescate. De esta manera, al menos 5.000 millones de dólares procedentes del dinero de los contribuyentes estadounidenses fueron a parar a individuos de la industria financiera. Sus homólogos británicos recibieron 20.000 millones de dólares en concepto de gratificaciones en 2010 y 2011, y los banqueros franceses recibieron otro tanto.
  • Las robustas gratificaciones contribuyen al gran salto hacia adelante de la desigualdad. Los lectores de esta revista seguramente han visto las comparaciones vertiginosas entre la parte que corresponde a los multimillonarios y lo que queda para el resto del mundo. Y si no, consulten las cifras de Oxfam o mejor todavía, los informes sobre la riqueza mundial que trepan por las alturas doradas donde moran no el uno por cien -¡vulgares perdedores!- sino el uno entre diez millones.
  • La lista de multimillonarios de Forbes de 2014 enumera a 1.542 terrícolas que pasaron el corte, con un volumen total de 6,5 billones de dólares. La desigualdad no es obscena solo en términos monetarios. En Desigualdad: Un análisis de la (in)felicidad colectiva, Richard Wilkinson y Kate Pickett han demostrado de manera indiscutible que la desigualdad tiene necesaria correlación con todos los fenómenos sociales desagradables y costosos, de la enfermedad a la violencia, la obesidad y las poblaciones carcelarias. Pero las finanzas están organizadas ahora de tal manera que al llegar al estatus de multimillonario, es bastante difícil perderlo.

1 de maig del 2015

CLAROSCUROS ANTE LA PRESTACIÓN DE INGRESOS MÍNIMOS [PIM]




Javier Méndez- Vigo Hernández. 



“El Estado moderno, tanto de un país totalitario como de un democrático, tiene demasiado poder, y seguramente hacemos bien en tenerle miedo” Anthony Burgess

Antes de comenzar este artículo para dilucidar determinados “claroscuros” hacia una propuesta permítaseme recurrir al Diccionario de la Real Academia para delimitar cierta terminología:

Prestación: Cosa o servicio que alguien recibe o debe recibir de otra persona en virtud de un contrato o de una obligación legal

Subsidio: Prestación pública asistencia de carácter económico y de duración determinada

Derechos fundamentales: Los que por ser inherentes a la dignidad humana y por resultar necesarios para el libre desarrollo de la personalidad, suelen ser reconocidos por las constituciones modernas asignándoles un valor jurídico.

Hay que decir para terminar que los derechos fundamentales tienen su origen en las Revoluciones burguesas, que tienen su fundamento filosófico en el gran axioma ético kantiano: “el ser humano tiene dignidad, no precio” Axioma que se olvida cotidianamente.

Una vez delimitada la terminología hay que decir que esta no es la primera crisis del capitalismo, ni que tampoco será la última. Pero si hay que tener en cuenta que, desde que comenzó el asalto al Estado de Bienestar (crisis del 73), quizás sea la más profunda entre otras cosas porque inciden dos hechos fundamentales desde mi punto de vista: a) la desaparición de los derechos sociales, y b) por la pertenencia al Euro, ya que esto último supone la pérdida de autonomía por parte de los Estados. No tenemos Banco Central y por consiguiente no podemos hacer determinadas políticas como fueron la devaluación de la moneda.


5 d’octubre del 2014

SERVICIOS PÚBLICOS, RENTA BÁSICA Y SU FINANCIACIÓN.



Sandra Soutto.

La Renta Básica es el tema que tiene ocupada a tertulias, media, políticos, pensadores de distintas disciplinas y ciudadanos, en las que parece haberse alcanzado el consenso en cuanto a que es una buena medida para luchar contra la pobreza, la precariedad laboral y el desempleo.

Mientras tanto, y gracias a las políticas económicas aplicadas por los últimos gobiernos de España, nuestro estado del bienestar se diluye entre privatizaciones y externalización de servicios. Vamos perdiendo salud, educación, pensiones, la gestión del agua y diversos servicios de los que hasta ahora podían disfrutar ricos y pobres, cualquiera que lo necesitara. Sí, tal como lo digo, todos sin distinción. Los servicios públicos siempre han sido la mejor herramienta de redistribución del ingreso, y una buena herramienta de distribución de los recursos entre la ciudadanía, siendo su meta proporcionar una satisfacción digna de las necesidades, sin desincentivar el trabajo y sin impedir nadie el acceso a los mismos servicios ofrecidos por el mercado. Y, en general, todos estamos de acuerdo en que los servicios públicos deben ser financiados por el Estado, a través de los impuestos que debe asumir la ciudadanía en función de las capacidades de cada uno.

De pronto, parece que nos hemos cansado de luchar por nuestro estado del bienestar, por nuestros servicios públicos, para abrazar una ilusión, una esperanza o, tal vez, una promesa. ¿Qué nos esta pasando? ¿Nos hemos rendido? ¿Es que la renta básica en dinero nos va a permitir cubrir las necesidades que satisfacen los servicios públicos perdidos o por perder?

Tal vez, recurriendo a la herencia cultural judeocristiana y grecolatina que fundamenta nuestra civilización occidental, encontremos pistas para pensar en el significado de una renta en dinero. Recordemos, que en el paraíso Adán y Eva no trabajaban, pero Dios nunca les dio una renta básica en dinero, sino bienes y servicios ("Hizo Yavé germinar del suelo toda clase de árboles agradables a la vista y apetitosos para comer" Génesis 2,9), y como nunca caían enfermos ni necesitaban educación ni vivienda, ni ropa, no necesitaban dinero.

Hesiodo describe la Edad de Oro en su obra “Los trabajos y los días”, en la que los primeros humanos vivían sin preocupaciones ni trabajo, comían solamente bellotas, frutos silvestres y la miel que destilaban lo árboles, nunca envejecían, bailaban y reían mucho. No necesitaban en la Edad de Oro, pues, ni oro ni dinero.

En ninguno de estos paraísos perdidos los dioses ofrecieron dinero a los humanos para garantizarle una existencia placentera y feliz. Por ello, todas las sociedades han soñado con paraísos como los antes descritos: paraísos sin dinero. Es decir, la búsqueda de la felicidad eterna no incluía el dinero. Entonces, por qué no nos planteamos una renta básica universal en servicios públicos, que nos permita recuperar el estado de bienestar, renacionalizando los servicios privatizados, y garantizando a toda la población la satisfacción de las necesidades básicas, para que puedan tener una vida digna. De esta manera, evitaríamos la mercantilización de los servicios públicos, propósito de las políticas neoliberales. Recordemos algunas de las leyendas de nuestras pancartas exhibidas en recientes movilizaciones: “sanidad publica de todos para todos”; “las pensiones no están en venta”; “yo sí, sanidad universal”; “no somos mercancía en manos de políticos y banqueros”; “la educación es un derecho, no un privilegio”; “la educación no se vende, se defiende”.... Lo teníamos muy claro, no podíamos dejar que nuestros servicios públicos cayeran en manos del mercado, no podíamos permitir que transformaran en mercancía nuestra salud, ni la educación, ni las pensiones, ni el agua. Ni tan solo caer en la trampa neoliberal de afirmar que los servicios seguían siendo públicos y lo que se privatiza es la gestión.

Es el momento de preguntarnos si al dar una renta básica en dinero, ¿no estamos dejando en manos del mercado y al servicio del capital, todo aquello por lo que hemos estado luchando?. ¿Vamos a permitir que los recursos destinados a una renta básica acaben alimentando más burbujas y que siga aumentando la desigualdad y la pobreza?

7 de setembre del 2014

¡Hay trabajo!

Sandra Soutto.




Que no haya empleo no significa que no haya trabajo.

No  nos podemos dejar llevar por las alegrías de los leves repuntes de algunos de los indicadores económicos que nos alarmaban al comienzo de la crisis en España (paro, deuda y renta per capita), y en la UE (paro, deuda y renta per capita), pues no sólo no han mejorado sino que han empeorado. Lo cierto es que las políticas económicas aplicadas por los distintos gobiernos en busca del crecimiento y la expansión económica han fracasado. En cambio, han conseguido convertir el trabajo asalariado en un privilegio.

A la vista está, España vuelve a ser el líder de la Unión Europea en paro juvenil con una tasa de 53,8 %, me refiero a los menores de 25 años. Tenemos 842.000 jóvenes sin empleo en España, y de acuerdo con los datos facilitados por la oficina de estadística comunitaria (Eurostat), en términos generales, España se mantiene en el segundo puesto de la Eurozona, detrás de Grecia, con una tasa del 24,5%, frente al 11,5% de la Eurozona o al 10,2% de la UE de los 28.