Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris Unión Europea. Mostrar tots els missatges
Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris Unión Europea. Mostrar tots els missatges

15 d’agost del 2016

Declaración ante el Foro Mundial de Inversiones de UNCTAD, 17-21 de julio, Nairobi, Kenya

 
Ante la reciente avalancha de demandas de corporaciones en tribunales arbitrales contra nuestros países,
¡decimos YA BASTA!
Julio de 2016
Las organizaciones y redes de la sociedad civil que firmamos esta declaración expresamos nuestro rechazo al avance del poder de las empresas transnacionales, que se sustenta en los diferentes tratados de libre comercio e inversiones que existen actualmente en los países de toda América, y que se verán profundizados con el Tratado Transpacífico (TPP), el Tratado de Comercio e Inversiones Transatlántico (TTIP), el Tratado Comercial Canadá – Unión Europea (CETA), además del Acuerdo sobre el Comercio de Servicios (TISA). Sostenemos que estos tratados sólo consolidan el poder de las corporaciones en todo el mundo y en particular en los países adherentes, poniendo en jaque los derechos de los pueblos, así como la preservación del medio ambiente.

Actualmente, la mayoría de los países de nuestro hemisferio, desde Canadá hasta Argentina, están recibiendo de manera explosiva multimillonarias demandas por parte de corporaciones, a raíz de la puesta en vigor de ciertas regulaciones en favor del interés público o del medioambiente. Esto muestra el efecto nocivo que tiene el sistema de protección de las inversiones y el arbitraje internacional sobre las legislaciones nacionales.

El poder corporativo ha cristalizado en un sistema jurídico internacional que les reconoce derechos omnipotentes, abusivos y les garantiza un sistema de impunidad. Esto se plasma en la inclusión de las cláusulas de solución de controversias inversor-Estado, que da a los inversores la posibilidad de recurrir al sistema de arbitraje internacional en lugar de las cortes nacionales. Así, los inversores demandan a los Estados soberanos por millones de dólares ante “tribunales” arbitrales secretos y privados (CIADI del Banco Mundial, ICC, SCC entre otros) que funcionan lejos del alcance de la justicia local. Como contraparte, los gobiernos y ciudadanos no contamos con contrapesos jurídicos, ni con instancias internacionales ante las cuales demandar a las ETN ante la justicia cuando sus actividades violan los derechos humanos y ambientales, o cuando coartan medidas de políticas públicas para el interés general.

Los tratados de inversión y libre comercio atentan contra la posibilidad de los Estados de regular: las reglas de los Tratados de inversión y de libre comercio no son acordes con los derechos humanos y la protección del medio ambiente, ni respetan la capacidad soberana de los países de implementar políticas públicas responsables. Los TBI contienen cláusulas que limitan la capacidad para que los gobiernos receptores actúen en favor del fomento económico y el desarrollo sustentable, protejan el medio ambiente y la salud pública, defiendan a sus países de crisis financieras y hagan valer la primacía de los derechos humanos. Esta lógica se ha hecho evidente en casos resonantes como la demanda que la tabacalera Philip Morris interpuso contra el Uruguay a partir de una política de protección de la salud, argumentando que se violaba la propiedad intelectual de su inversión, derecho incorporado en el tratado de inversión Uruguay-Suiza.

13 de setembre del 2015

Una llamada a la resistencia: PyMEs contra el TTIP


En España las PyMEs, a través de sus organizaciones, no se han manifestado claramente en contra del TTIP. No ocurre lo mismo en el resto de estados miembros de la Unión Europea, como, por ejemplo, en Austria, donde se han movilizado para rechazar el TTIP. Este es el manifiesto de las PyMEs austriacas contra el TTIP:
 





 Una llamada a la resistencia

 DEUTSCH                                     ENGLISH    

Nosotras, las pequeñas medianas y empresas de Austria, no estamos de acuerdo con el punto de vista  de la Comisión Europea (publicitado desde el otoño de 2014) de que van a ser sobre todo las pequeñas medianas y empresas (PyMEs) las que se van a beneficiar de la Asociación Transatlántica de Comercio e Inversiones (TTIP). Al contrario, estamos firmemente convencidos de que estas PyMEs, las cuales proporcionan la mayor parte  del valor añadido y empleo en Austria, sufrirían enormemente con una radical apertura del mercado doméstico a las empresas multinacionales. Más del 90% de la economía de Austria no está implicada en comercio transatlántico. Por tanto, cualquier reducción del comercio intraeuropeo para favorecer el comercio con los EE.UU. tendría impactos negativos serios en la columna vertebral de la economía austriaca.

El  alto nivel de estándares sociales y medioambientales europeos y nuestro sistema democrático no deben ser sacrificados a intereses corporativos de cualquier lado del Atlántico. Pero el contenido ya conocido del acuerdo, como la protección de inversiones (ISDS), la apertura de la  contratación pública (en particular, la de las entidades locales), y la  igualación de una legislación social y medioambiental que  ha sido conseguida tras duras luchas, señala mayores ventajas para las grandes empresas  y serios perjuicios para las PyMEs.

Las experiencias de otros acuerdos de libre comercio confirman estos temores. La Comisión Europea publicita datos principalmente para aquellas PyMEs que ya exportan a los EE.UU. y Canadá, destacando las consabidas ventajas que se presumen al TTIP.  Quizás las consecuencias negativas para la mayoría de las PyMEs que se concentran en el mercado europeo no se han investigado ni tampoco discutido. La carencia general de transparencia de las negociaciones y la indecisa publicación de unos pocos documentos, debido a la masiva oposición pública, viola principios democráticos básicos.

Por estas razones, nosotras –las pequeñas medianas y empresas de Austria- demandamos a nuestro gobierno federal, a nuestra asamblea nacional, y al Parlamento Europeo que paralicen inmediatamente las negociaciones del TTIP.

Nos oponemos a las  políticas de comercio que subordinan la protección social y ecológica en pro del crecimiento económico y los beneficios de las multinacionales, y demandamos unas  políticas de inversión y de comercio controladas democráticamente.

En cualquier lugar del mundo las mercancías han de ser producidas bajo condiciones laborables justas y sin impactos nocivos para el medio ambiente, y con este fin un “Código de Producto” es indispensable. Tal código impediría condiciones laborables inhumanas y daños ecológicos, y aseguraría una contabilidad veraz de los costes de materias primas y emisiones de CO2 en la producción y el transporte.

El comercio, al promover el intercambio de bienes y servicios, debería ponerse al servicio del bienestar de todas las  regiones. Debería también contribuir a incrementar la diversidad cultural y ecológica, e impedir el  auge de una competencia ruinosa que promueve sistemas de producción hostiles a los seres humanos y al medio ambiente.

 KMU gegen TTIP (PyMES contra el  TTIP)

Traducción: David Hervás.

Otros artículos sobre TTIP y PyMEs:
Cinco cuestiones que las Pequeñas y Medianas Empresas deben plantearse sobre el TTIP

ATTAC, asociación sin ánimo de lucro, denuncia que el pasado 5 de noviembre fue publicada en el BOE la Ley 21/2014, de 4 de noviembre, por la que se modifica el texto refundido de la Ley de Propiedad Intelectual, aprobado por Real Decreto Legislativo 1/1996, de 12 de abril, y la Ley 1/2000, de 7 de enero, de Enjuiciamiento Civil, en virtud de la cual la reproducción total o parcial, así como la descarga del material de esta página es susceptible de ser gravado por un canon a cobrar por CEDRO, en contra de nuestra voluntad, y por tanto solicitamos su inmediata derogación.          
 
ATTAC Castelló no se identifica necesariamente con los contenidos publicados, excepto cuando son firmados por la propia organización.

2 de setembre del 2015

Por una nueva estrategia de Attac

Frédéric Viale es abogado, economista, miembro del consejo científico de ATTAC France y estuvo este mes de agosto en Benicàssim participando en el Foro Social del Rototom Sunsplash 2015 en un mesa de debate sobre el TTIP. A su regreso a Francia  publicó este artículo como contribución al debate interno de ATTAC sobre la Unión Europea y la moneda única.


Por una nueva estrategia de Attac
por Frédéric Viale

Julio de 2015: la imposición a Grecia por los miembros del Eurogrupo de la continuación de una política de austeridad que los griegos habían rechazado es una lección política, y sería bueno que Attac, miembro del movimiento social, supiera extraer conclusiones. La acción, los objetivos, el discurso mismo de la asociación han de tener en cuenta la realidad que se le impone. Es la democracia, fundamento de nuestra convivencia, la que es brutalmente atacada. Esto no es nuevo, pero ahora se nos presenta de una manera tan clara que no podemos continuar como si no pasara nada.

La "crisis griega" no es una crisis, y no es sólo griega.

La crisis de Julio de 2015 no es una crisis, porque no constituye para nada una ruptura. Simplemente, los sucesos de julio de este año nos muestran la Unión Europea tal como es en verdad: una máquina de castigar, antidemocrática, concebida para impedir todo avance progresista, sea cual sea la voluntad de los pueblos. A partir de ahora está claro que la Unión Europea sirve a ciertos intereses limitados, contra las poblaciones, verdaderos enemigos interiores a quienes hay que  prohibir toda perspectiva de cambio, por muy modesto que sea.

Esta crisis no es sólo griega, porque todos los pueblos están implicados: las demandas de Syriza se inscribían en el léxico moderado del keynesianismo. La idea de que no es razonable aplastar a un país bajo políticas de austeridad si se quiere que verdaderamente se recupere es compartida incluso por los menos revolucionarios. Además, es esta idea la que permitió a Alemania obtener una cierta reestructuración de su deuda impagable en 1952. Con el acuerdo impuesto por el Eurogrupo en julio, no se trataba de poner remedio a las dificultades griegas, sino de aplastar un gobierno de izquierdas, realmente un poco progresista, pero demasiado para aquellos que no lo son en absoluto. Lo que ha pasado en julio es una advertencia política dirigida a los pueblos por los gobiernos conservadores y socialdemócratas: no hay alternativa. Y la Unión Europea es el medio de llegar a imponer esta idea

Varias consecuencias podemos extraer: la Unión Europea es el problema, no la solución; no hay un espacio político europeo; en consecuencia, algunas de nuestras movilizaciones tienen que ser repensadas.

La Unión Europea es el problema, no la solución.

25 de juliol del 2015

Un lifting para la protección de inversiones




ENGLISH                                  FRANÇAIS                                DEUTSCH
 
¿Que dudas plantea la Comisión Europea con su reforma del Sistema de  Resolución de Controversias entre Inversores y Estados (ISDS)?

Desde enero de 2014 la Unión Europea no negocia más sobre la protección de inversores. Se han abandonado las negociaciones porque las críticas al Sistema de Resolución de Controversias entre Inversores y Estados (ISDS) eran cada vez fuertes. ¿Por qué deberían los inversores tener derecho a demandar a los estados cuando sus beneficios (previstos) se ven afectados negativamente por medidas estatales?

La Comisión Europea puso en marcha una consulta pública en la primavera de 2014. En ella participaron 150.000 personas, y de ellas el 97% dijo no a un ISDS de cualquier tipo, según se informó en 2015. Sin embargo, la Comisión insiste en su postura de mantener la protección del inversor en TTIP y CETA, y sólo intenta "reformar" el sistema vigente para calmar las críticas. El contenido de las propuestas  de reforma del ISDS planteadas por la  Comisión  se hará publico a finales de julio o a principios de  septiembre de 2015. Es muy probable que el tema del ISDS se vuelva a poner sobre la mesa en el otoño, durante la 11ª ronda de negociaciones sobre el TTIP (la fecha todavía no se ha dado a conocer).

En mayo de 2015, Cecilia Malmström, Comisaria Europea de Comercio, publicó algunas de las propuestas de reforma del ISDS. A continuación les ofrecemos un análisis crítico de estas propuestas: 

1. La protección del derecho de legislar  

La Comisión propone la inclusión de un párrafo en el acuerdo del TTIP en el que se establezca el derecho de los Estados de legislar en favor del interés público. 

Este tipo de cláusulas son una práctica común en el derecho de protección de los inversores, pero son ineficaces en la práctica. Siguiendo la lógica de los tribunales de arbitraje, cualquier regulación que reduzca los beneficios estimados es un atentado contra de las "reglas del juego" y por lo tanto tiene que tener una justificación especial.

Para romper este prejuicio, debemos reducir primero los derechos de protección de los inversores a un mínimo aceptable, por ejemplo,
prohibir la discriminación de empresas extranjeras con respecto al trato que se da a empresas nacionales. Pero esto no esta previsto.

2. Los conflictos de interés de los jueces de arbitraje 

La Comisión desea, además, evitar los conflictos de interés de los jueces de arbitraje haciendo una lista de jueces de arbitraje "fiables" y cualificados.

Esta propuesta no cuestiona el sistema. Como ha sido el caso hasta ahora, existen intereses financieros considerables que harán que los jueces tomen decisiones a favor de los inversores para asegurarse el volver a ser designados como jueces en los lucrativos casos subsiguientes. Incluso la Comisaria Malmström lo reconoce.
 
La Comisión no proporciona reglas estrictas para garantizar de manera  efectiva la independencia de los jueces, lo que es una norma básica para el Estado de Derecho. Para ello sería necesario establecer mandatos con un término fijo de duración,  salarios fijos y prohibición de actividades por cuenta ajena en el contexto del proceso de arbitraje.

3. Recursos

La Comisión Europea ha dado un pequeño paso en la dirección del Estado de derecho, proponiendo la introducción de un procedimiento de revisión (appellate mechanism).
 
Es positivo que la Comisión proponga la introducción de la posibilidad de interponer recursos contra las decisiones de arbitraje en un procedimiento de revisión. Sin embargo, todavía no está claro si se seguirá este camino durante las negociaciones y cuan exhaustiva sería la revisión en una segunda instancia. En vista de las consecuencias considerables que tendrían las decisiones de arbitraje, una revisión completa sería indispensable. Debería abarcar, como en los tribunales nacionales, no solo las cuestiones jurídicas y de procedimiento, sino también los elementos de fondo.

4. Conflictos con la protección jurídica nacional

Por último, la Comisión piensa que es injusto que los inversores puedan invalidar las decisiones de los tribunales nacionales a través de los tribunales de arbitraje para inversiones y, de esta manera, obtener una segunda oportunidad de protección jurídica o incluso una doble compensación. La Comisión quiere remediarlo, obligando a los inversores a decidirse por sólo una de estas vías judiciales. En todo caso, no se podría recurrir al ISDS si anteriormente el inversor hizo uso de las vías judiciales nacionales hasta el Tribunal Supremo Nacional.

El diagnóstico de la Comisión es erróneo, pues supone que el ISDS es una alternativa equivalente a los tribunales nacionales y europeos, y parece olvidar que tanto los procesos de arbitraje como los estándares de protección materiales de los mismos ofrecen ventajas considerables para los inversores. Otro problema es que los inversores no están obligados a dirigirse a los tribunales nacionales antes de iniciar un proceso con el ISDS. Con respecto a esto, las propuestas de la Comisión no cambian absolutamente nada.

Conclusión

En resumen, las respuestas de la Comisión sobre cuestiones claves de una reforma del sistema ISDS no son satisfactorias. A pesar de todos los cambios en los detalles, la Comisión se empeña en proseguir con una combinación dudosa de privilegios para inversores y jueces de arbitraje privados flagrantemente sesgados. Al mismo tiempo, la Comisión mantiene el sistema ISDS intacto en el acuerdo CETA con Canadá. Las numerosas empresas estadounidenses con sucursales en Canadá estarán felices de hacer uso de esta “puerta trasera”. ¡Para evitarlo se debe impedir que el CETA sea ratificado!


Este artículo contiene extractos del estudio de PowerShift “Y (no) se mueven” (aléman). Si desea leer más sobre el tema, le recomendamos además el análisis de las propuestas de reforma (inglés) de la Seattle-to-Brussels Network

Traducción: David Hervás.


ATTAC, asociación sin ánimo de lucro, denuncia que el pasado 5 de noviembre fue publicada en el BOE la Ley 21/2014, de 4 de noviembre, por la que se modifica el texto refundido de la Ley de Propiedad Intelectual, aprobado por Real Decreto Legislativo 1/1996, de 12 de abril, y la Ley 1/2000, de 7 de enero, de Enjuiciamiento Civil, en virtud de la cual la reproducción total o parcial, así como la descarga del material de esta página es susceptible de ser gravado por un canon a cobrar por CEDRO, en contra de nuestra voluntad, y por tanto solicitamos su inmediata derogación.          
 

ATTAC Castelló no se identifica necesariamente con los contenidos publicados, excepto cuando son firmados por la propia organización.
  

13 d’abril del 2015

Bajo el TTIP, más de 75.000 empresas podrán doblegar la voluntad de los gobiernos

 Por Verónica Gómez
Comisión Internacional de ATTAC España

Hasta la fecha, es preocupante el bajo perfil de las noticias relacionadas con el TTIP en los medios de comunicación, el Acuerdo Transatlántico de Comercio e Inversión que están negociando la Unión Europea y los EEUU en el secretismo más absoluto y cuyos objetivos podrían tener un impacto dramático en la calidad de vida de los ciudadanos y la democracia.
.
El TTIP pretende la creación de una zona de libre comercio e inversión que englobaría la Unión Europea y EE.UU. Uno de sus focos de interés está en eliminar las “barreras” a la libre circulación de productos y servicios, que no es otra cosa que la degradación de las normas, salvaguardas y estándares sociales y medioambientales que se han conseguido a la lo largo de luchas generacionales. Sin embargo, este artículo no se va a centrar en esta cuestión de hondo calado y mayor impacto, sino en el segundo foco de interés del TTIP: la creación de procesos paralelos totalmente al margen de los parlamentos, la ciudadanía y el control democrático, que otorgan un poder inusitado a las multinacionales en detrimento del interés general y la soberanía de los gobiernos para regular a favor del interés público.

Para ello cuentan con dos estrategias. La primera es la creación del “Consejo de Cooperación Regulatoria Transatlántica”. Este instituto transnacional, y sin precedente histórico, tiene como propósito que un puñado de funcionarios y representantes de las corporaciones se sienten a la mesa para que, a puerta cerrada y totalmente al margen del debate público y el interés general, se siga desregulando en aquellos sectores donde no se haya alcanzado un acuerdo tras finalizar las negociaciones del TTIP. Más allá todavía, el objetivo es que todas las nuevas normas y regulaciones sean supervisadas primero desde su impacto sobre el comercio y deban ir acompañadas de un informe que asegure que los legisladores no adoptan medidas que van en detrimento de los grandes negocios. Es decir, medidas perfectamente legítimas para salvaguardar la salud pública, proteger el medioambiente, apoyar a las empresas nacionales frente a las extranjeras, apoyar a las PYMES, luchar contra la crisis, o promover modelos productivos alternativos, podrían ser rechazadas o “suavizadas” para asegurarse de que las grandes corporaciones siguen haciendo negocio. Mientras tanto, aquellas medidas que favorezcan a éstas, se presentarían como un acuerdo sin espacio para ninguna modificación. Por lo tanto, este consejo tiene el poder de substraer las nuevas propuestas normativas del debate público, modificarlas en el mejor interés de las multinacionales, y presentarlas justo después, como el resultado lógico de acuerdos previamente alcanzados entre los lobbies, autoridades de EEUU y la Unión Europea y un grupo de funcionarios no responsables frente a la ciudadanía.

Por si esto no fuera suficiente, el TTIP incluye el ISDS, un mecanismo que otorga a las corporaciones el poder de demandar a los gobiernos de un país cada vez que aprueben una ley que contravenga sus intereses, fuera de su sistema legal y en tribunales ad hoc, donde 3 abogados privados deciden, arbitrando normalmente a favor de las multinacionales, y obligando a los gobiernos a pagar demandas millonarias con el  dinero de los sufridos contribuyentes. Así viene ocurriendo en los 10 últimos años. Vattenfall demandó al gobierno alemán por querer desmantelar dos de sus plantas nucleares tras el accidente de Fukushima por 3.700 millones €, Philip Morris a Uruguay por lanzar una campaña para reducir el consumo de tabaco, 2.000 millones $, Argentina recibió más de 40 demandas (1.000 millones $) por congelar los intereses de los servicios de agua y electricidad para que fueran asequibles en época de crisis, y así un largo de etcétera. Bajo el TTIP más de 75.000 transnacionales podrían usar el ISDS para doblegar la voluntad de los gobiernos e impedir leyes a favor del interés público.

García Bercero (1) , aseguró a su homólogo estadounidense que los documentos de las negociaciones no serían públicos hasta pasados 30 años, y hay razones de sobra para que así sea, el TTIP supondría el final del modelo social europeo y  un golpe de estado por parte de las corporaciones que terminaría de hacer añicos nuestras ya precarias democracias.

Publicado en Nueva Tribuna http://www.nuevatribuna.es/

Notas:
(1) Ignacio García Bercero, funcionario español al frente de los negociadores europeos, en una carta dirigida a su L. Daniel Mullaney, jefe negociador estadounidense, que puede leerse aquí: http://trade.ec.europa.eu/doclib/docs/2013/july/tradoc_151621.pdf 

POSTS EN NUESTRO BLOC SOBRE EL TTIP :

ATTAC, asociación sin ánimo de lucro, denuncia que el pasado 5 de noviembre fue publicada en el BOE la Ley 21/2014, de 4 de noviembre, por la que se modifica el texto refundido de la Ley de Propiedad Intelectual, aprobado por Real Decreto Legislativo 1/1996, de 12 de abril, y la Ley 1/2000, de 7 de enero, de Enjuiciamiento Civil, en virtud de la cual la reproducción total o parcial, así como la descarga del material de esta página es susceptible de ser gravado por un canon a cobrar por CEDRO, en contra de nuestra voluntad, y por tanto solicitamos su inmediata derogación.          
 
ATTAC Castelló no se identifica necesariamente con los contenidos publicados, excepto cuando son firmados por la propia organización.

31 d’octubre del 2014

El TTIP: Desintegración de la Unión Europea, Desempleo e Inestabilidad


por Jeronim Capaldo                                                                                              ENGLISH Flag of the United Kingdom.svg
Global Development and Environment Institut, Tufts University

La Unión Europea y los Estados Unidos están negociando actualmente el Acuerdo Transatlántico de Comercio e Inversión (TTIP), un acuerdo comercial que pretende integrar ambas economías.

Como viene siendo normal en los acuerdos comerciales, las negociaciones del TTIP vienen acompañadas por una serie de estudios econométricos que proyectan ganancias económicas netas para los países involucrados. En la Unión Europea, los defensores del TTIP han señalado cuatro estudios principales que proyectan pequeños beneficios netos a la vez que una substitución gradual del comercio intraeuropeo por un comercio transatlántico. Esto lleva a la Comisión Europea, el principal defensor del TTIP en Europa, a una paradoja: la propuesta de reforma política que implica llevaría a la desintegración económica de la Unión Europea.

El TTIP puede que además tenga otras consecuencias serias sobre sus miembros. Las publicaciones más recientes muestran que los estudios sobre el TTIP no son una buena base para tomar decisiones políticas, ya que se sustentan en gran medida sobre un modelo económico inadecuado.

Nosotros ofrecemos una evaluación sobre el TTIP basada en un modelo diferente, y en supuestos más plausibles sobre el ajuste económico y las tendencias políticas. Hemos usado el modelo de las Naciones Unidas de Política Global (United Nations Global Policy Model) para simular el impacto que tendría el TTIP en la economía global en un contexto de prolongada austeridad y bajo crecimiento especialmente en EEUU y la UE.

Nuestros resultados difieren dramáticamente de las evaluaciones preexistentes. Hemos encontrado lo siguiente:

El TTIP llevaría a pérdidas netas en términos de exportaciones netas hasta una década después de ser aprobado, comparado con el escenario “no TTIP”. Las economías del Norte de Europa sufrirían las mayores pérdidas (2,7 % del PIB), seguidas de Francia (1,9%), Alemania (1,4%) y Reino Unido (0,95%).

El TTIP llevaría a pérdidas netas en términos del PIB. De igual manera que con las cifras para las exportaciones netas, los países del Norte de Europa sufrirían la mayor reducción del PIB (-0,50%) seguidos de Francia (-0,48%) y Alemania (-0,29%). 
.
El TTIP llevaría a pérdidas en los ingresos de los trabajadores. Francia sería la más perjudicada, con pérdidas de 5.500€ por trabajador, seguida de los países de Europa del Norte (-4.800€ por trabajador), Reino Unido (-4.200€ por trabajador) y Alemania (-3.400€ por trabajador).

El TTIP llevaría a pérdidas de puestos de trabajo. Calculamos que aproximadamente se perderán 600.000 empleos. Los países del Norte de Europa serían los más afectados (-223.000 empleos), seguidos de Alemania (-134.000 empleos), Francia (-130.000 empleos) y los países del Sur de Europa (-90.000 empleos).

El TTIP llevaría a una reducción de la participación de los salarios en el PIB, reforzando una tendencia que contribuye al actual estancamiento. Su contraparte es un incremento de la contribución de los beneficios y rentas en las ganancias totales, indicando que habrá una transferencia de renta del trabajo al capital. Las transferencias más importantes tendrían lugar en Reino Unido (7%), Francia (8%), Alemania y Norte de Europa (4%).

El TTIP llevaría a una pérdida en los ingresos públicos de los Estados. El exceso de los impuestos indirectos (como el Impuesto sobre el Valor Añadido) sobre los subsidios disminuirá en todos los países de la UE, con Francia sufriendo la mayor pérdida (0.64% del PIB). Los déficits públicos incrementarían su porcentaje en el PIB de cada país de la UE, empujando a las finanzas públicas cerca, o más allá, de los límites impuestos por el Tratado de Maastricht.
 
El TTIP llevaría a una mayor inestabilidad financiera y acumulación de desequilibrios. Con unos decrecientes ingresos de las exportaciones, con salarios a la baja y con la recaudación disminuyendo, la demanda tendría que ser sostenida por los beneficios y la inversión. Pero con un crecimiento del consumo débil, los beneficios no puede esperarse que vengan de un incremento en las ventas. Un supuesto más realista es que los beneficios y la inversión (mayormente en los activos financieros) serían sostenidos por el incremento en los precios de los activos. El potencial para la inestabilidad macroeconómica de esta propuesta es bien conocida por todos.

Nuestras proyecciones nos llevan a un futuro gris para los responsables políticos de la Unión Europea. Enfrentados a una mayor vulnerabilidad en el caso de cualquier crisis que viniera de los EEUU e incapaces de coordinar una expansión fiscal, tendrían muy pocas opciones para estimular la economía: favorecer un incremento de los préstamos privados, con el riesgo de dar lugar a mayores desequilibrios financieros, una devaluación competitiva o una combinación de los dos.

Llegamos a dos conclusiones finales. Primero, y como ya se ha sugerido en la literatura reciente, las evaluaciones existentes sobre el TTIP no ofrecen una base sólida para hacer importantes reformas comerciales. De hecho, usando un modelo de reconocido prestigio los resultados cambian dramáticamente. Segundo, buscar un incremento del volumen comercial no es una estrategia recomendable para la UE. En el contexto actual de austeridad, alto desempleo y bajo crecimiento, incrementar la presión sobre las rentas del trabajo dañaría todavía más la actividad económica. Nuestros resultados sugieren que cualquier estrategia viable para reconducir el crecimiento económico en Europa debe construirse sobre un importante esfuerzo político en apoyo de las rentas del trabajo. 
.
Traducción : David Hervás.

Esta traducción se ha publicado en la web Tufts University:  http://ase.tufts.edu/gdae/Pubs/wp/14-03CapaldoTTIP_ES_Spanish.pdf

Este artículo se ha publicado originalmente como  sumario ejecutivo del Working Paper nº 14/03 de  Tufts University Global Development And Environment Institute



ATTAC Castelló no se identifica necesariamente con los contenidos publicados, excepto cuando son firmados por la propia organización.