Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris TTIP. Mostrar tots els missatges
Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris TTIP. Mostrar tots els missatges

20 de gener del 2018

Norma Internacional, Ley Nacional, Soberanía y Democracia



por Jacques Sapir

El original en francés del presente artículo será publicado durante el primer trimestre del año 2018 en el nº 14 de la Revue des Juristes de Sciences Po
.



El comercio internacional ha asumido un papel cada vez mayor en las relaciones internacionales, decidiendo en gran medida el establecimiento de normas internacionales desde 1945. Se produjo un cambio importante cuando los Estados Unidos se negaron a ratificar la Carta de La Habana [1], que respetaba la soberanía de los Estados. Entonces, el comercio internacional fue regulado por el GATT y luego por la OMC. En este marco, se desarrolló una ideología basada en el trabajo de ciertos economistas y su función era presentar el comercio internacional, y por lo tanto el libre comercio, como un "bien público"[2]. Sin embargo, este trabajo fue cuestionado [3] desde el principio [4]. Esta ideología, y especialmente sus consecuencias institucionales, plantean problemas terribles a la democracia [5]. Además, no se aportaron pruebas que demostraran la eficacia del libre comercio para promover el desarrollo económico [6].


I. Del GATT a la OMC, de la OMC al CETA: una crónica de la expropiación de la soberanía

La sustitución del GATT por la OMC se decidió después de la Ronda Uruguay de 1986. El mandato otorgado a los negociadores fue revisar las principales áreas abarcadas por el GATT y orientarlas en un sentido más favorable al libre comercio. La OMC, que ahora cuenta con 153 países miembros, se fundamenta en acuerdos precedentes, pero los está consolidando con una serie de acuerdos nuevos. Sin embargo, la OMC ha encontrado sus límites con el fracaso de la "Ronda de Doha" [7]. Desde entonces se ha constatado la tendencia a desarrollar acuerdos económicos regionales (la UE o el TLCAN/NAFTA) y acuerdos de libre comercio entre estas zonas de integración como el abortado Tratado del Atlántico Norte (TTIP [8]) o el Tratado con Canadá (CETA) tienden a multiplicarse.

1.1. El principio de los acuerdos internacionales

Aunque la OMC ha establecido un mecanismo de votación para decidir sobre los acuerdos, en la práctica opera por consenso. Es preciso que ningún país se oponga a una medida para que se acuerde. Sin embargo, este método falló. De hecho, la "Ronda de Doha", que debía ampliar significativamente el alcance de las normas impuestas a los estados, fracasó claramente en julio de 2008 [9]. Las negociaciones fracasaron por el persistente desacuerdo entre los países ricos y pobres respecto de las subvenciones agrícolas y el acuerdo de propiedad intelectual (ADPIC/TRIPS) [10]. Este fracaso significó la pérdida por parte de la OMC del control de la agenda de sus negociaciones. Es por eso que hoy se trabaja principalmente con acuerdos entre zonas. No obstante, la OMC representa un paso fundamental en la construcción de normas desvinculadas de cualquier marco de soberanía nacional [11].

En efecto, la globalización es ante todo la de las empresas. La producción masiva implica la presencia en muchos mercados y las empresas multinacionales han presionado por una mayor flexibilidad de las regulaciones del comercio internacional. Sin embargo, una de las lecciones de estos últimos cuarenta años es la permanencia de las culturas técnicas nacionales, que también se acompañan por una permanencia de las culturas de gestión [12]. Algunas de estas diferencias se registran en el proceso histórico del desarrollo de las empresas desde finales del siglo XIX, y en la parte más o menos importante de la intervención del Estado, que siempre ha estado presente.

1.2. Los tratados de 2ª generación y las amenazas que contienen. 
.
En este marco el CETA es un acuerdo de libre comercio llamado de 2ª generación [13]. Ataca las normas no arancelarias establecidas por algunos estados para protegerse. Así pues, prohíbe a los estados signatarios discriminar las fuentes de energía en función de sus emisiones de CO2 [14]. También introduce un mecanismo de protección de los inversores, llamado cláusula ICS/ISDS [15]. Desde este punto de vista, forma parte de una ola en la que se incluye también el TTIP [16], un tratado duramente criticado, y obviamente con razón [17]. Las cláusulas ISDS fueron rechazadas por Sudáfrica, India y Brasil. Y además, han sido denunciadas por los representantes del Congreso de los Estados Unidos en el marco del TTIP [18].
.
Esta cláusula establece un tribunal de arbitraje que permite a los inversores demandar a un Estado si éste toma una decisión que compromete "las legítimas expectativas en términos de rentabilidad de la inversión", es decir, los beneficios futuros [19]. El número de casos tratados en esta cláusula aumenta regularmente [20]. Disuadirá a los gobiernos que quieran establecer normas de protección. Este procedimiento, que podría resultar muy costoso para los estados, tendrá un efecto disuasorio en el caso de una simple amenaza de pleito. En este sentido, recordemos que en 2011 Quebec retiró la prohibición de un componente de herbicida, del que se sospechaba que tenía efectos cancerígenos, comercializado por Dow Chemical, debido a que la empresa estaba decidida a llevar el asunto ante los tribunales [21]. Aquí hay una clara cesión de los Estados y la creación de unas normas dictadas al margen de cualquier control democrático que suponen el establecimiento de una nueva jerarquía de las normas [22].
.
Las amenazas que plantea el CETA se relacionan con la salud pública, el medio ambiente [23] y... la soberanía. Por lo tanto, este tratado amenaza la democracia. Ratificado en el Parlamento Europeo el 15 de febrero de 2017, debe ser ratificado por los diferentes parlamentos nacionales. No obstante, se considera parcialmente aplicable incluso antes de su ratificación por los parlamentos nacionales [24]. El 21 de septiembre de 2017 se adoptó provisional y parcialmente el CETA, sobre la materia que es competencia exclusiva de la UE, excluyendo temporalmente la materia cuya competencia es compartida, y por tanto, necesita el voto de los Estados miembros de la UE. Pero aproximadamente el 90% de las disposiciones del acuerdo se aplicarán. Esto constituye una verdadera negación de la democracia política. Asimismo, si un país rechaza la ratificación del CETA, éste continuará aplicándose durante tres años. Es decir, todos los esfuerzos posibles se han realizado para garantizar que este tratado se redacte y aplique al margen de la voluntad de los pueblos. Lo que refleja el hecho de que la "globalización" es ahora una forma de apartar muchos problemas del campo de la política para ser tratados como problemas técnicos. Desde este punto de vista, la Unión Europea ha estado en connivencia con esta lógica.

6 de desembre del 2017

Tratados Desiguales


¿Sabes qué son los Tratados Desiguales? ¿Y los tratados de Libre Comercio? En los gráficos adjuntos te lo contamos.



  
Son tratados que incrementan las desigualdades sociales y económicas al facilitar la acumulación de rentas en pocas manos.






11 de maig del 2017

TTIP - CETA: El poder popular preval sobre les élites polítiques!



El Tribunal de Justícia de la Unió Europea anul·la la decisió arbitrària de la Comissió Europea de no registrar la Iniciativa Ciutadana Europea "Stop TTIP/CETA" de la qual es van arreplegar més de 3 milions de signatures.
Al setembre de 2014, la Comissió Europea va denegar el registre de la Iniciativa Ciutadana Europea "Stop TTIP/CETA". Avui, el Tribunal General de la Unió Europea va dictaminar que la denegació mancava de fonament jurídic.
"La negativa de la Comissió Europea a registrar la Iniciativa Ciutadana Europea va ser arbitrària i il·legal, responent als interessos antidemocràtics de les elits europees. No estaven disposades a escoltar les veus de la ciutadania que ha estat manifestant-se durant anys contra les seues polítiques neoliberals, tals com els tractats de comerç i inversió TTIP i CETA. Saludem la decisió d'avui, ja que honora la lluita social de milers d'activistes en els països de la UE", assenyala la campanya estatal “No al TTIP, CETA i TiSA”.
Després de la negativa de la Comissió Europea, centenars d'organitzacions socials, sindicals, ecologistes i polítiques van llançar la campanya "Stop TTIP/CETA" amb un format d'una Iniciativa de Ciutadania Europea auto-organitzada. En el termini d'un any es van recol·lectar 3,5 milions de signatures contra el TTIP i el CETA en tota la Unió Europea, al mateix temps que es van aconseguir els quòrums obligatoris en 23 Estats membres (segons el dret comunitari només 7 són necessaris).
Després de la sentència d'avui, en la qual el Tribunal de Justícia de la Unió Europea planteja dubtes sobre l'actuació “sense fonament jurídic” de la Comissió Europea, els 3,5 milions de ciutadans de la UE mereixen una audiència en el Parlament Europeu.
Mentrestant, el tractat neoliberal entre la Unió Europea i Canadà (CETA) ha sigut ratificat pel Consell Europeu i el Parlament Europeu.
“A la Comissió Europea no s li hauria de permetre detenir tan fàcilment les iniciatives ciutadanes, especialment tenint en compte que es tracta de la participació pública en la presa de decisions", comenta la campanya estatal “No al TTIP, CETA i TiSA”.
Ara, que el tractat UE-Canadà està en tràmit parlamentari al Congrés dels Diputats, sense que el Govern informe sobre les conseqüències del tractat, la campanya estatal “No al TTIP, CETA i TiSA” espera que aquesta decisió faça reflexionar als grups parlamentaris que intenten impedir qualsevol control parlamentari i debat públic sobre les conseqüències de les polítiques comercials.

Decisió del Tribunal: https://curia.europa.eu/jcms/upload/docs/application/pdf/2017-05/cp170049es.pdf

29 d’abril del 2017

1r de Maig






El passat 27 març, el Govern espanyol va remetre a la presidenta del Congrés dels Diputats la documentació relativa a l'Acord Econòmic i Comercial Global entre Canadà i la Unió Europea (CETA) per a ser ratificat, tal com ja s'ha fet en el Parlament Europeu i en el Consell.

De produir-se l'entrada en vigor del CETA tindria, entre altres repercussions negatives, a mes d'una acceleració de la transferència de rendes dónes del treball al capital, una baixada de salaris i una pèrdua aproximada de 600 000 llocs de treball en la UE, a causa del dumping social i les deslocalitzacions provocades per un model de comerç de competència salvatge. A més, es produiria una acceleració de la transferència de rendes des del treball al capital.

Aquesta és una raó més perquè la ciutadania participe a les mobilitzacions que es convoquen per diferents organitzacions, col·lectius i moviments socials amb motiu del 1r de Maig.

ATTAC-Castelló  estarà presents en les mobilitzacions sindicals del 1º de Maig per a fer patent el nostre rebuig al fet que aquest tractat, enormement perjudicial per als treballadors i les treballadores, veja la llum amb el vot favorable de representants polítics triats suposadament per a beneficiar a les majories socials, i no a les elits empresarials de les grans multinacionals.

 

16 de novembre del 2016

Los acuerdos comerciales tóxicos como el TTIP han dado oxígeno a Trump, pero podemos derrotarlos a ambos



Nick Dearden, Global Justice Now

Traducción: David Hervás




Acuerdos de comercio a favor de las multinacionales como el acuerdo entre los EEUU y la UE (TTIP) ha sido cínicamente explotados por Donald Trump para ganar la presidencia de los Estados Unidos. Ha utilizado esos acuerdos para demostrar que el sistema político ha sido corrompido por el mundo de los negocios. Pero Donald Trump no va a detener esta corrupción corporativa, sino que la va a empeorar.

El TTIP ya está muerto: le han dado muerte los millones de activistas europeos y estadounidenses que han hecho campaña en contra de ella durante los últimos 3 años. Esta campaña ha sido protagonizada por personas que creen en una sociedad abierta, igualitaria y democrática donde se incluye la diversidad y se respetan los derechos de todos. Nos opusimos al TTIP porque iba a ser malo para la gente común, cualesquiera que sean sus orígenes. Nos opusimos porque iba a erosionar aún más nuestra democracia y entregar el poder a los más ricos, es decir, a hombres de negocios como Donald Trump.

Son precisamente los multimillonarios como Donald Trump quienes se han lucrado con acuerdos como TTIP durante décadas. Donald Trump ha hecho su fortuna gracias al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA), que ha devastado a las comunidades, ha bajado los salarios y privatizado los servicios públicos.

A pesar de su retórica, Trump cree plenamente en la desregulación, las privatizaciones y en poner los beneficios privados por delante de la gente. No es de extrañar que las cotizaciones de las acciones de algunas de las corporaciones más letales del mundo se hayan disparado tras la elección de Trump. Su política económica no ayudará a la clase trabajadora. Trump es una fuerza divisiva que destruirá a las comunidades y les hará más difícil defenderse de los intereses comerciales que representa. Las políticas de Trump no se basan en un comercio más justo, sino en la explotación de países extranjeros, con riesgo de tensiones internacionales y la exportación de los problemas económicos hacia otros países. Son precisamente estas políticas las que dieron origen a las guerras mundiales del siglo XX.

Los acuerdos comerciales como TTIP y CETA han dado oxígeno a Trump. La mejor manera de derrotarlo es eliminar ese oxígeno, deteniendo estos acuerdos comerciales y construyendo una economía democrática que funcione para todos.

Sabemos que los políticos ahora tienen más miedo de oponerse a acuerdos opuestos como el CETA, que actualmente está pendiente de ratificar por el Parlamento Europeo. Esta es exactamente la lección equivocada que debemos sacar de la elección de Trump. Para derrotar a las políticas de racismo y odio representadas por Trump y la extrema derecha en Europa, hacemos un llamamiento a los políticos para que apoyen políticas económicas que beneficien a la mayoría de las personas, que erradiquen la pobreza, creando empleos decentes, servicios públicos de buena calidad y que detengan cambio climático. El primer paso que deben tomar es votar para detener el CETA en las próximas semanas.

  
Esta declaración la pueden suscribir las organizaciones escribiendo a:  kevin.smith@globaljustice.org.uk



8 d’octubre del 2016

Manifest de No al TTIP - Comarques de Castelló

Ens oposem als tractats de comerç i inversió com ara el TTIP, el CETA i el TiSA, en defensa d'una vida digna en una societat justa i en un medi ambient sa."



1 . ¿Qui som?


Som una campanya formada per moviments socials, organitzacions sindicals i polítiques, col·lectius, plataformes i assemblees ciutadanes que comparteixen una profunda preocupació per les diferents amenaces que plantegen els tractats de comerç i inversió, com ara el Transatlantic Trade and Investment Partnership (TTIP, per les sigles en anglès, o Tractat de Lliure Comerç Transatlàntic); el Comprehensive Economic and Trade Agreement (CETA, o tractat entre la Unió Europea i Canadà) o el TiSA (Acord sobre el comerç de serveis). Representem interessos públics molt diversos, incloent-hi la defensa dels drets laborals i sindicals, el dret a la igualtat, la protecció del medi ambient, el control públic dels sistemes financers, la salut pública, l'agricultura, els drets dels consumidors, la seguretat alimentària, el dret a l'accés públic a la informació i a la privacitat de les dades personals als serveis digitals.
En resum: la defensa dels serveis públics essencials com ara l'educació, la sanitat, les pensions i tots els drets recollits en la Carta Internacional dels Drets Humans.

Tenim el ferm compromís de rebutjar les negociacions i ratificacions de tractats com el TTIP, el CETA i el TiSA, per així garantir un debat polític transparent i democràtic. Tots els acords han de servir a l'interès públic i al nostre futur en comú.




2 . Què són els tractats de lliure comerç i inversió?


Els tractats de lliure comerç són acords adoptats per dos o més Estats amb la finalitat d'ampliar el mercat de béns, serveis i capitals entre els Estats signants. És a dir, constitueixen lleis del comerç global i són una eina del capitalisme per afavorir l'acumulació de capital per part de les multinacionals, les quals són la major part dels inversors estrangers. Amb els tractats es pretén assegurar l'expansió econòmica, reduint aranzels, i sobretot liberalitzant el trànsit comercial i financer, facilitant la circulació de mercaderies i capitals, així com l'apropiació per part de les multinacionals dels ingressos obtinguts en el comerç global, sense contribuir al desenvolupament de les comunitats, què són les què els hi faciliten els recursos que exploten.

Aquests tractats pretenen garantir-li l'obtenció de beneficis a les inversions estrangeres, no solament reduint aranzels, sinó centrant-se sobretot en reduir els controls normatius (anomenats barreres no aranzelàries) i en atorgar eines jurídiques als inversors estrangers que els permeten eliminar qualsevol obstacle, fins i tot legislatiu, que els hi puga impedir l'obtenció de beneficis.

Els textos publicats d'acords com el CETA, diverses filtracions del TTIP i el TiSA, l'experiència de l'acord de lliure comerç i inversió signat entre Mèxic, Canadà i els EUA. l'any 1993 (NAFTA), i indicis provinents de les empreses i la indústria que hi participen d'alguna manera en aquestes negociacions, revelen que l'enfocament sobre barreres no aranzelàries i la convergència de la reglamentació entre ambdues parts s'està usant per impulsar la desregulació, una visió sobre els drets de propietat intel·lectual que només fomenten els monopolis, i una cursa per igualar drets i estàndards a la baixa. Els pretesos beneficis econòmics, doncs, no tenen fonament i, en qualsevol cas, són marginals per la societat en general, fins i tot en el cas que fora cert allò que expliquen els defensors de l'acord. Més aviat, tot indica que els objectius dels acords amenaçaran importants drets adquirits al llarg de les lluites democràtiques i els interessos socials dels pobles d'arreu del món.

Les negociacions, a més a més, es fan sense una consulta pública efectiva i els parlaments nacionals no són informats sobre els detalls dels textos de negociació de la Comissió.


3 . Què ens preocupa?

  • La manca de transparència i de procediments democràtics, el què fa impossible per la ciutadania i la societat civil el seguiment de les negociacions i la garantia que els interessos públics estiguen sent-hi protegits. Actualment la informació sobre aquestes negociacions està molt esbiaixada donat que certs grups empresarials tenen un accés privilegiat a la informació i oportunitats per influir en les mateixes.
  • El capítol proposat sobre protecció d'inversions i en particular la inclusió d'una disposició sobre el mecanisme de Solució de Diferències entre l'Estat i l'Inversor (ISDS/ ISC). Mitjançant aquest, s'atorga als inversors drets d'exclusivitat per demandar els Estats quan consideren que alguna decisió democràtica – presa per institucions representatives i perseguint l’interès general – puga tindre impactes negatius en els seus guanys presents o futurs. Aquests mecanismes es desenvolupen al marge de qualsevol tribunal nacional o internacional, el què soscava els sistemes legals dels Estats, així com la sobirania democràtica d'aquests per la formulació i aplicació de lleis i polítiques d'interès públic.
  • La creació de noves estructures antidemocràtiques de govern, i de procediments que tenen com objectiu “harmonitzar les regulacions” com ara el Consell de Cooperació Regulatòria. Aquestes estructures permetrien que les decisions preses en el marc de qualsevol d'aquests tractats siguen constantment fiscalitzades per tecnòcrates que no han estat triats pel poble i grans grups empresarials de pressió, l'única finalitat dels quals és garantir el benefici empresarial, impedint als Estats la protecció de l’interès públic.
  • També ens preocupa l'objectiu d'enfortir la protecció dels “drets de propietat intel·lectual”, la qual, tal i com està plantejada ataca alguns dels nostres drets bàsics com ara la salut, l'educació, la cultura i la llibertat d'expressió.


4 . Demandes i objectius compartits:


Sobre la base dels valors de la solidaritat internacional, la justícia social, la sostenibilitat ambiental i el respecte dels drets humans, treballem amb els nostres aliats als cinc continents, i demanem i exigim:

a) Transparència immediata: demanem que es facen públics tots els textos de les negociacions que s'estiguen duent a terme en qualsevol dels tractats que es vulguen signar, per tal de permetre un debat públic obert i crític sobre el TTIP i el CETA.

b) que NO es privatitze la justícia: ens oposem a qualsevol mecanisme de solució de diferències entre inversor i Estat que es desenvolupe al marge del sistema judicial de cada Estat, i mantenim amb fermesa la sobirania de les nostres nacions pel que fa a la presa de decisions encaminades a la defensa i millora de l’interès públic i del bé comú per damunt dels interessos privats.

c) que NO es pose en marxa el Consell de Cooperació Regulatòria: tota la regulació que puga afectar les operacions comercials i financeres, així com les que es refereixen a les condicions de producció i distribució, han d'estar en mans d'òrgans i processos controlats democràticament des dels Estats i mai des d'òrgans supranacionals, per tal de garantir l’interès públic i el desenvolupament sostenible de les economies locals.

d) que NO es desregulen ni es rebaixen els estàndards de protecció: s'ha de garantir l'aplicació del principi de precaució, la contractació pública, les normes socials i laborals, de consum i de la salut pública, la protecció del medi ambient (incloent-hi la regeneració dels nostres recursos naturals), el benestar animal, les normatives sanitàries en matèria d'alimentació i les pràctiques agrícoles ambientalment sostenibles, l'accés a la informació, la cultura i la medicina, la regulació dels mercats financers; així com també s'han de garantir la protecció de dades i altres drets digitals que han de ser competència exclusiva dels Estats, i cap comissió o comitè d'àmbit supranacional deu decidir sobre ells. De la mateixa forma, el reconeixement mutu de les normatives dels diferents Estats no és acceptable en la mesura en què siga contrària a l’interès general.

e) que No existeix pitjor desregulació que la privatització dels serveis públics. Defensem l'accés universal a una educació de qualitat, a l'atenció de la salut i altres serveis públics com a instruments per sostindre la reproducció social de la vida; una contractació pública que promoga l'ocupació i les economies locals; així com la discriminació positiva, la integració social, l'economia sostenible i la cura de les persones. 
En aquest sentit, cal tindre ben present que els efectes de la privatització dels serveis públics tenen un especial impacte en les condicions de vida i treball dels més febles (gent sense recursos i especialment infants i dones).

f) La promoció de pràctiques agrícoles sostenibles i respectuoses amb el medi ambient i la protecció de la petita agricultura familiar.

g) Les institucions públiques han de mantindre el poder polític i les estructures necessàries per a protegir certs sectors sensibles i protegir les normes que són importants per a la nostra qualitat de vida. Les normatives laborals i ambientals internacionalment acordades han de ser respectades. La violació contínua de les normatives laborals ha de ser objecte de sancions, i aquestes han de ser executades.


Finalment defensem la construcció d'unes relacions i d'unes polítiques comercials entre els nostres pobles que posen en primer lloc les persones i el planeta, garantint:



  • Els drets humans universals i inalienables de totes les persones, inclosos els drets a una alimentació adequada, aigua, salut, drets sexuals i reproductius, integritat física i psíquica, roba, habitatge, educació, protecció social, mobilitat, cultura, oci i un medi ambient net.
  • Un treball decent, que permeta la gent viure una vida digna, incloent-hi una renda adequada i drets laborals.
  • El reconeixement del treball reproductiu i de cura, així com dels treballs informals de servei a les persones i a la comunitat. Garantir una redistribució equitativa i una reorganització socioeconòmica, de manera que aquests treballs no recaiguen en exclusiva sobre les dones les tasques del benestar quotidià, així com la igualtat de drets entre dones i homes.
  • Una transició cap a una economia de baixes emissions de carboni, que no estiga basada en un consum excessiu, sinó en l'ús socialment i ecològica responsable dels recursos, i que permeta una vida digna sense posar en perill l'ajuda entre persones i amb generacions futures, així com de l'agricultura, la flora i la fauna.
  • Assolir una transparència i una participació ciutadana significativa en tots els nivells de presa de decisions.
  • La lluita contra la pobresa i l'establiment de noves relacions de solidaritat i equitat entre homes i dones, així com entre persones d'altres regions i el respecte dels drets de les persones refugiades i immigrants.




    Divendre 7 d'octubre:
    Plaça Maria Agustina, a les 12h.
    Concentració:


    Dilluns 10 d'octubre:
    Plaça Santa Clara, a les 18h.Xarrada:
    TTIP-CETA-TiSA, EFECTE EN LAS PENSIONES

    Dijous 13 d'octubre:


    Universitat Jaume I, a les 12h.
    Taula rodona:
    Campanya Pobresa 0.

    Museu de Belles Arts, a les 19.30h:
    Xarrada-col·loqui:
    Ponents: Marina Albiol (Eurodiputada) i Xavi del Senyor (Regidor).


    Dissabte 15 d'octubre:
    Plaça Sta. Clara, de 11 a 14h:
    Concentració amb activitats lúdiques i batucada.


8 de setembre del 2016

¡Un acuerdo transatlántico puede ocultar otro! Hablemos del CETA.






El CETA (Comprehensive Economic and Trade Agreement) es otro tratado de libre comercio que la Unión Europea ha negociado con Canadá (acordado el 26 de septiembre de 2014), cuya ratificación está a punto de comenzar. Mucho menos conocido que el TTIP (Transatlantic Trade and Investment Partnership), pero muy similar, ha sido considerado como tratado mixto, por lo que debe ser ratificado por el Parlamento europeo y por los parlamentos nacionales. Aunque una vez sea ratificado por el Parlamento europeo se podrá aplicar de forma provisional, sin necesidad de su ratificación por los parlamentos de los Estados miembros.
Con el CETA se pretende desregular los servicios públicos, las compras públicas, el derecho a la propiedad intelectual, la alimentación y la agricultura. El CETA no creará empleos, al contrario, e ignora los desafíos climáticos y sociales. Marca una etapa suplementaria en el desmantelamiento de los servicios públicos indispensables para la cohesión social. Introduce a las multinacionales de las dos orillas del Atlántico en el corazón de los mecanismos reguladores y les da la posibilidad de impugnar la soberanía ciudadana, fiscalizando el trabajo de los cargos electos. Pone en práctica la lógica del TTIP y facilita la entrada de este.

El CETA ataca a los servicios públicos  

1- En la contratación pública  
  • La apertura de las compras públicas europeas a las empresas canadienses y viceversa, supondrá la prohibición a las políticas de protección al comercio local. 
  • Exigiría nuevas obligaciones y procedimientos técnicos que dificultaría el acceso de las PYMEs al comercio.  
  • En la selección de ofertas prevalecería el criterio de coste sobre el desarrollo local y la transición ecológica.
2-  Servicios públicos
  • El agua, la energía, la salud y los servicios sociales, serán mercancías e impondrá la irreversibilidad de las privatizaciones

Con el CETA las multinacionales podrán demandar a los gobiernos cuando no consigan un gran beneficio:

  • A través de tribunales privados, que supondrán unos costes millonarios tanto para el inversor extranjero como para el Estado receptor de la inversión.
  • Con estos mecanismos se pretende expropiar el Gasto de los Presupuestos Públicos. 


"El CETA es una forma encubierta que tienen las empresas estadounidenses para oponerse a las normas y regulaciones de Europa a través de sus subsidiarias en Canadá." Council of Canadians.