16 de novembre del 2016

Los acuerdos comerciales tóxicos como el TTIP han dado oxígeno a Trump, pero podemos derrotarlos a ambos



Nick Dearden, Global Justice Now

Traducción: David Hervás




Acuerdos de comercio a favor de las multinacionales como el acuerdo entre los EEUU y la UE (TTIP) ha sido cínicamente explotados por Donald Trump para ganar la presidencia de los Estados Unidos. Ha utilizado esos acuerdos para demostrar que el sistema político ha sido corrompido por el mundo de los negocios. Pero Donald Trump no va a detener esta corrupción corporativa, sino que la va a empeorar.

El TTIP ya está muerto: le han dado muerte los millones de activistas europeos y estadounidenses que han hecho campaña en contra de ella durante los últimos 3 años. Esta campaña ha sido protagonizada por personas que creen en una sociedad abierta, igualitaria y democrática donde se incluye la diversidad y se respetan los derechos de todos. Nos opusimos al TTIP porque iba a ser malo para la gente común, cualesquiera que sean sus orígenes. Nos opusimos porque iba a erosionar aún más nuestra democracia y entregar el poder a los más ricos, es decir, a hombres de negocios como Donald Trump.

Son precisamente los multimillonarios como Donald Trump quienes se han lucrado con acuerdos como TTIP durante décadas. Donald Trump ha hecho su fortuna gracias al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA), que ha devastado a las comunidades, ha bajado los salarios y privatizado los servicios públicos.

A pesar de su retórica, Trump cree plenamente en la desregulación, las privatizaciones y en poner los beneficios privados por delante de la gente. No es de extrañar que las cotizaciones de las acciones de algunas de las corporaciones más letales del mundo se hayan disparado tras la elección de Trump. Su política económica no ayudará a la clase trabajadora. Trump es una fuerza divisiva que destruirá a las comunidades y les hará más difícil defenderse de los intereses comerciales que representa. Las políticas de Trump no se basan en un comercio más justo, sino en la explotación de países extranjeros, con riesgo de tensiones internacionales y la exportación de los problemas económicos hacia otros países. Son precisamente estas políticas las que dieron origen a las guerras mundiales del siglo XX.

Los acuerdos comerciales como TTIP y CETA han dado oxígeno a Trump. La mejor manera de derrotarlo es eliminar ese oxígeno, deteniendo estos acuerdos comerciales y construyendo una economía democrática que funcione para todos.

Sabemos que los políticos ahora tienen más miedo de oponerse a acuerdos opuestos como el CETA, que actualmente está pendiente de ratificar por el Parlamento Europeo. Esta es exactamente la lección equivocada que debemos sacar de la elección de Trump. Para derrotar a las políticas de racismo y odio representadas por Trump y la extrema derecha en Europa, hacemos un llamamiento a los políticos para que apoyen políticas económicas que beneficien a la mayoría de las personas, que erradiquen la pobreza, creando empleos decentes, servicios públicos de buena calidad y que detengan cambio climático. El primer paso que deben tomar es votar para detener el CETA en las próximas semanas.

  
Esta declaración la pueden suscribir las organizaciones escribiendo a:  kevin.smith@globaljustice.org.uk



13 de novembre del 2016

Donald Trump, la escoria del neoliberalismo (1)





Original: Donald Trump, l’écume du néolibéralisme  ATTAC France
Traducción: David Hervás

La victoria en las presidenciales de EE.UU. de Donald Trump, el multimillonario caprichoso, racista y sexista, es síntoma de un sistema al borde del colapso. La globalización neoliberal conduce a nuestras sociedades directamente al abismo. Es urgente salir de la globalización por el camino del progreso social y ecológico, la solidaridad y la democracia.


La elección de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos es una victoria para la extrema derecha. Durante su campaña, Trump no ha cesado de multiplicar las declaraciones sexistas, las amenazas racistas contra la inmigración mexicana y el islam. Trump se ha proclamado el heraldo de una América blanca replegada sobre sí misma, reivindicando una identidad cerrada y excluyente en reacción contra el primer presidente negro de Estados Unidos.


Sin embargo, esta elección es también un amargo repudio de los defensores de la globalización neoliberal, cuyos estragos han proporcionado el principal combustible electoral de Donald Trump. Porque además de la designación de los inmigrantes como cabezas de turco, el multimillonario no dejó de denunciar el dominio de Wall Street sobre la economía y la política. Trump se presentó como el defensor de las poblaciones desatendidas que pagan el costo del laissez-faire (2) y del libre comercio. Sin embargo, podemos apostar que Donald Trump se pondrá del lado del mundo de  los negocios estadounidenses, del que procede. Las industrias extractivas se regocijan con la elección de un presidente que niega el cambio climático y desea denunciar el Acuerdo de París.


La victoria Donald Trump, por otra parte, ratifica la derrota de una izquierda vendida al neoliberalismo, en total desconexión con las preocupaciones de las poblaciones golpeadas por la crisis. Esta izquierda, representada Hillary Clinton en los EE.UU. y François Hollande en Francia, se está desintegrando. El éxito de la campaña Bernie Sanders había permitido hacerse oír a una voz alternativa. Al final, los votantes estadounidenses han tenido que elegir entre el statu quo neoliberal y el repliegue identitario.


Esta victoria choca con el movimiento altermundista y las fuerzas progresistas, cuyos valores son exactamente los contrarios de los de Donald Trump. Otra vía es posible: salir del neoliberalismo a través del progreso social y ecológico, la solidaridad y la democracia. La victoria de Trump es una confirmación de que la vía altermundista no es sólo deseable: es necesaria. La seguiremos con determinación reforzada, dado que es la única que permite bloquear el ascenso de la extrema derecha, y las amenazas que penden sobre el futuro de nuestras sociedades.








Nota 

(1) Neoliberalismo: modelo económico enmarcado dentro del liberalismo económico y del sistema capitalista. Sus defensores apoyan la liberalización del mercado fomentando el libre comercio a partir de la desregulación de los mercados. Además, promueven la privatización defendiendo la eficiencia de la administración privada frente a la pública. Por eso quieren minimizar la intervención del Estado tanto en lo que se refiere a los mercados como al gasto y la inversión pública.
El neoliberalismo es un modelo económico que se enmarca dentro de las doctrinas del liberalismo económico, a su vez dentro del sistema capitalista.

Quienes defienden al neoliberalismo, llamados neoliberales, muestran su claro apoyo a la liberalización en materia de economía, lo cual implica que los mercados sean totalmente abiertos, fomentando de este modo el libre comercio, a partir de una desregulación de los mercados.

Además, el neoliberalismo tiene otra característica fundamental que es la privatización, por la idea de que la administración privada es más eficiente y adecuada que la administración pública. Por eso, de este modo se “achica” la intervención del Estado tanto en lo que hace referencia a la regulación del mercado como así también al gasto e inversión pública en materia de caminos y rutas, educación, salud, etc.

... Via Definicion.mx: http://definicion.mx/neoliberalismo/
El neoliberalismo es un modelo económico que se enmarca dentro de las doctrinas del liberalismo económico, a su vez dentro del sistema capitalista.

Quienes defienden al neoliberalismo, llamados neoliberales, muestran su claro apoyo a la liberalización en materia de economía, lo cual implica que los mercados sean totalmente abiertos, fomentando de este modo el libre comercio, a partir de una desregulación de los mercados.

Además, el neoliberalismo tiene otra característica fundamental que es la privatización, por la idea de que la administración privada es más eficiente y adecuada que la administración pública. Por eso, de este modo se “achica” la intervención del Estado tanto en lo que hace referencia a la regulación del mercado como así también al gasto e inversión pública en materia de caminos y rutas, educación, salud, etc.

... Via Definicion.mx: http://definicion.mx/neoliberalismo/
El neoliberalismo es un modelo económico que se enmarca dentro de las doctrinas del liberalismo económico, a su vez dentro del sistema capitalista.

Quienes defienden al neoliberalismo, llamados neoliberales, muestran su claro apoyo a la liberalización en materia de economía, lo cual implica que los mercados sean totalmente abiertos, fomentando de este modo el libre comercio, a partir de una desregulación de los mercados.

Además, el neoliberalismo tiene otra característica fundamental que es la privatización, por la idea de que la administración privada es más eficiente y adecuada que la administración pública. Por eso, de este modo se “achica” la intervención del Estado tanto en lo que hace referencia a la regulación del mercado como así también al gasto e inversión pública en materia de caminos y rutas, educación, salud, etc.

... Via Definicion.mx: http://definicion.mx/neoliberalismo/

(2) laissez-faire: expresión francesa que significa «dejen hacer, dejen pasar», refiriéndose al libre mercado, y mínima intervención de los gobiernos. Fue usada por primera vez por Vincent de Gournay, fisiócrata del siglo XVIII, contra el intervencionismo del gobierno en la economía.
De forma completa, la frase es: Laissez faire et laissez passer, le monde va de lui même; «Dejen hacer, dejen pasar, el mundo va solo».
Desde el ámbito jurídico del positivismo formal, esta frase se presenta como una aparente despolitización del Estado, para asegurar la libertad económica, política y social.

3 de novembre del 2016

¿PER QUÉ TANTA PROTECCIÓ ALS INVERSORS?







El pensament únic imperant ve repetint un discurs incansablement: hem de tenir iniciativa, ser competitius i emprenedors, no esperar que ningú ens ajude (i menys l'Estat), i el nostre esforç serà recompensat per l'èxit.


Amb l'arribada de la crisi es comprova que el panorama no ha acabat sent tan triomfal com ens ho havien pintat. Encara així, amb milions d'aturats i negocis arruïnats, encara quedava una bala ideològica en la recambra: de sobte llibreries, mitjans de comunicació i internet s'inunden d'autoajuda, coaching i creixement personal, que pretenen guiar-nos fins a l'èxit. El missatge és senzill: si eres un perdedor és perquè no vas desitjar prou l'èxit, ni et vas esforçar gaire.

A més, el govern ens recorda que a banda de cercar-nos la vida sense esperar la seua ajuda i protecció, hem de complir les lleis i pagar religiosament els impostos.


No obstant açò, en aquests dies veiem com a la Unió Europea i Canadà signen un tractat, el CETA, que dedica quasi tot el seu articulat a la protecció de les inversions estrangeres, és a dir, a la protecció de les empreses multinacionals. En aquest tractat es crea una Tribunal d'Arbitratge en el qual les multinacionals podran demandar als estats en els quals realitzen les seues inversions quan estimen que es reduiran els seus beneficis per causa d'una llei o regulació que s'aprove en aquests estats. 

29 d’octubre del 2016

¿Cómo, que el CETA ya está aprobado?





Artículo escrito por David Hervás
ATTAC Castello·Viernes, 28 de octubre de 2016

Los medios siguen vendiendo que Bélgica ha aprobado el CETA y el pescado ya está vendido, pues el tratado por fin ha superado el último obstáculo que se ha puesto en su camino. Sin embargo, la realidad es muy distinta, ya que estamos aún en la primera fase de la aprobación.

El proceso de aprobación se inicia con el voto favorable por unanimidad del Consejo Europeo (Consilium para los amigos). El Consejo Europeo está compuesto por los jefes de Estado o de Gobierno de los 28 Estados Miembros de la UE, el presidente del Consejo Europeo (Donald Tusk) y el presidente de la Comisión Europea (Jean-Claude Juncker).

El voto estaba previsto para el jueves 27 de octubre para hacer coincidir este acto con el primer aniversario de la victoria electoral de Justin Trudeau, el mediático primer ministro canadiense, que iba acudir al evento con su mejor sonrisa a sacarse una bonita foto para su colección.

Para poder dar su voto favorable, el primer ministro del Reino de Bélgica necesitaba la autorización de los parlamentos regionales, pues Bélgica es un estado federal. Para que veáis la diferencia entre un Estado Federal y un “Estado de las Autonomías”: el gobierno en funciones del Reino de España ha dado el permiso a Mariano Rajoy, presidente en funciones, sin preguntar a nadie, ni siquiera al Congreso de los Diputados.

Pues bien, el parlamento de Valonia ha obtenido de los demás parlamentos regionales belgas y del gobierno federal unas condiciones que se habrán de cumplir en el momento en que se tenga que ratificar el CETA por los parlamentos de los Estados Miembros. Y aquí es donde meten la pata hasta la entrepierna los medios de comunicación, pues esta aprobación está prevista para ... ¡¡el año que viene!!

El año que viene, sí, porque después del Consejo de Europa, el tratado ha de ser ratificado por el Europarlamento, por mayoría. Y después se inicia la ratificación por los parlamentos de los 28 Estados Miembros, y como Bélgica es un estado federal, es necesaria la aprobación de los parlamentos regionales.

La aprobación del CETA va a tener tantos capítulos que se puede comparar a una telenovela, como muy acertadamente ha señalado el activista Tom Kucharz. En estos momentos el parlamento de Valonia ya ha dado su respaldo (por el momento) al CETA, pero condicionado al documento acordado entre el gobierno federal belga y los gobiernos regionales el jueves pasado.

Ahora mismo el culebrón se puede complicar en el Consejo Europeo si Canadá y o alguno de los Estados Miembros manifiestan su oposición a las condiciones del "acuerdo belga". Dado que dichas condiciones no se pueden cumplir a estas alturas, ya que el tratado está cerrado, lo más probable es que miren para otro lado, puesto que lo que ha de aprobar el Consejo es el texto del CETA, no el “acuerdo belga”.

En el Europarlamento, dada la mayoría existente (muy variada: hay liberales, neoliberales y ordoliberales), no se prevén problemas para ratificar el CETA.
Luego vendrán las ratificaciones nacionales (con 38 parlamentos entre los nacionales y los regionales), y es en este momento cuando los parlamentos de Valonia y de la región de Bruselas pueden tumbar el CETA, porque entonces podrán exigir que se cumplan las condiciones del acuerdo "acuerdo belga", y como no se habrán incorporado al texto del CETA, Bélgica no podrá ratificarlo.
Y si no lo ratifica uno sólo de los Estados Miembros, el CETA no puede ser aprobado, y colorín colorado este cuento no ha terminado.

ANEXO: TRADUCCIÓN AL ESPAÑOL DEL "ACUERDO BELGA":

8 d’octubre del 2016

Manifest de No al TTIP - Comarques de Castelló

Ens oposem als tractats de comerç i inversió com ara el TTIP, el CETA i el TiSA, en defensa d'una vida digna en una societat justa i en un medi ambient sa."



1 . ¿Qui som?


Som una campanya formada per moviments socials, organitzacions sindicals i polítiques, col·lectius, plataformes i assemblees ciutadanes que comparteixen una profunda preocupació per les diferents amenaces que plantegen els tractats de comerç i inversió, com ara el Transatlantic Trade and Investment Partnership (TTIP, per les sigles en anglès, o Tractat de Lliure Comerç Transatlàntic); el Comprehensive Economic and Trade Agreement (CETA, o tractat entre la Unió Europea i Canadà) o el TiSA (Acord sobre el comerç de serveis). Representem interessos públics molt diversos, incloent-hi la defensa dels drets laborals i sindicals, el dret a la igualtat, la protecció del medi ambient, el control públic dels sistemes financers, la salut pública, l'agricultura, els drets dels consumidors, la seguretat alimentària, el dret a l'accés públic a la informació i a la privacitat de les dades personals als serveis digitals.
En resum: la defensa dels serveis públics essencials com ara l'educació, la sanitat, les pensions i tots els drets recollits en la Carta Internacional dels Drets Humans.

Tenim el ferm compromís de rebutjar les negociacions i ratificacions de tractats com el TTIP, el CETA i el TiSA, per així garantir un debat polític transparent i democràtic. Tots els acords han de servir a l'interès públic i al nostre futur en comú.




2 . Què són els tractats de lliure comerç i inversió?


Els tractats de lliure comerç són acords adoptats per dos o més Estats amb la finalitat d'ampliar el mercat de béns, serveis i capitals entre els Estats signants. És a dir, constitueixen lleis del comerç global i són una eina del capitalisme per afavorir l'acumulació de capital per part de les multinacionals, les quals són la major part dels inversors estrangers. Amb els tractats es pretén assegurar l'expansió econòmica, reduint aranzels, i sobretot liberalitzant el trànsit comercial i financer, facilitant la circulació de mercaderies i capitals, així com l'apropiació per part de les multinacionals dels ingressos obtinguts en el comerç global, sense contribuir al desenvolupament de les comunitats, què són les què els hi faciliten els recursos que exploten.

Aquests tractats pretenen garantir-li l'obtenció de beneficis a les inversions estrangeres, no solament reduint aranzels, sinó centrant-se sobretot en reduir els controls normatius (anomenats barreres no aranzelàries) i en atorgar eines jurídiques als inversors estrangers que els permeten eliminar qualsevol obstacle, fins i tot legislatiu, que els hi puga impedir l'obtenció de beneficis.

Els textos publicats d'acords com el CETA, diverses filtracions del TTIP i el TiSA, l'experiència de l'acord de lliure comerç i inversió signat entre Mèxic, Canadà i els EUA. l'any 1993 (NAFTA), i indicis provinents de les empreses i la indústria que hi participen d'alguna manera en aquestes negociacions, revelen que l'enfocament sobre barreres no aranzelàries i la convergència de la reglamentació entre ambdues parts s'està usant per impulsar la desregulació, una visió sobre els drets de propietat intel·lectual que només fomenten els monopolis, i una cursa per igualar drets i estàndards a la baixa. Els pretesos beneficis econòmics, doncs, no tenen fonament i, en qualsevol cas, són marginals per la societat en general, fins i tot en el cas que fora cert allò que expliquen els defensors de l'acord. Més aviat, tot indica que els objectius dels acords amenaçaran importants drets adquirits al llarg de les lluites democràtiques i els interessos socials dels pobles d'arreu del món.

Les negociacions, a més a més, es fan sense una consulta pública efectiva i els parlaments nacionals no són informats sobre els detalls dels textos de negociació de la Comissió.


3 . Què ens preocupa?

  • La manca de transparència i de procediments democràtics, el què fa impossible per la ciutadania i la societat civil el seguiment de les negociacions i la garantia que els interessos públics estiguen sent-hi protegits. Actualment la informació sobre aquestes negociacions està molt esbiaixada donat que certs grups empresarials tenen un accés privilegiat a la informació i oportunitats per influir en les mateixes.
  • El capítol proposat sobre protecció d'inversions i en particular la inclusió d'una disposició sobre el mecanisme de Solució de Diferències entre l'Estat i l'Inversor (ISDS/ ISC). Mitjançant aquest, s'atorga als inversors drets d'exclusivitat per demandar els Estats quan consideren que alguna decisió democràtica – presa per institucions representatives i perseguint l’interès general – puga tindre impactes negatius en els seus guanys presents o futurs. Aquests mecanismes es desenvolupen al marge de qualsevol tribunal nacional o internacional, el què soscava els sistemes legals dels Estats, així com la sobirania democràtica d'aquests per la formulació i aplicació de lleis i polítiques d'interès públic.
  • La creació de noves estructures antidemocràtiques de govern, i de procediments que tenen com objectiu “harmonitzar les regulacions” com ara el Consell de Cooperació Regulatòria. Aquestes estructures permetrien que les decisions preses en el marc de qualsevol d'aquests tractats siguen constantment fiscalitzades per tecnòcrates que no han estat triats pel poble i grans grups empresarials de pressió, l'única finalitat dels quals és garantir el benefici empresarial, impedint als Estats la protecció de l’interès públic.
  • També ens preocupa l'objectiu d'enfortir la protecció dels “drets de propietat intel·lectual”, la qual, tal i com està plantejada ataca alguns dels nostres drets bàsics com ara la salut, l'educació, la cultura i la llibertat d'expressió.


4 . Demandes i objectius compartits:


Sobre la base dels valors de la solidaritat internacional, la justícia social, la sostenibilitat ambiental i el respecte dels drets humans, treballem amb els nostres aliats als cinc continents, i demanem i exigim:

a) Transparència immediata: demanem que es facen públics tots els textos de les negociacions que s'estiguen duent a terme en qualsevol dels tractats que es vulguen signar, per tal de permetre un debat públic obert i crític sobre el TTIP i el CETA.

b) que NO es privatitze la justícia: ens oposem a qualsevol mecanisme de solució de diferències entre inversor i Estat que es desenvolupe al marge del sistema judicial de cada Estat, i mantenim amb fermesa la sobirania de les nostres nacions pel que fa a la presa de decisions encaminades a la defensa i millora de l’interès públic i del bé comú per damunt dels interessos privats.

c) que NO es pose en marxa el Consell de Cooperació Regulatòria: tota la regulació que puga afectar les operacions comercials i financeres, així com les que es refereixen a les condicions de producció i distribució, han d'estar en mans d'òrgans i processos controlats democràticament des dels Estats i mai des d'òrgans supranacionals, per tal de garantir l’interès públic i el desenvolupament sostenible de les economies locals.

d) que NO es desregulen ni es rebaixen els estàndards de protecció: s'ha de garantir l'aplicació del principi de precaució, la contractació pública, les normes socials i laborals, de consum i de la salut pública, la protecció del medi ambient (incloent-hi la regeneració dels nostres recursos naturals), el benestar animal, les normatives sanitàries en matèria d'alimentació i les pràctiques agrícoles ambientalment sostenibles, l'accés a la informació, la cultura i la medicina, la regulació dels mercats financers; així com també s'han de garantir la protecció de dades i altres drets digitals que han de ser competència exclusiva dels Estats, i cap comissió o comitè d'àmbit supranacional deu decidir sobre ells. De la mateixa forma, el reconeixement mutu de les normatives dels diferents Estats no és acceptable en la mesura en què siga contrària a l’interès general.

e) que No existeix pitjor desregulació que la privatització dels serveis públics. Defensem l'accés universal a una educació de qualitat, a l'atenció de la salut i altres serveis públics com a instruments per sostindre la reproducció social de la vida; una contractació pública que promoga l'ocupació i les economies locals; així com la discriminació positiva, la integració social, l'economia sostenible i la cura de les persones. 
En aquest sentit, cal tindre ben present que els efectes de la privatització dels serveis públics tenen un especial impacte en les condicions de vida i treball dels més febles (gent sense recursos i especialment infants i dones).

f) La promoció de pràctiques agrícoles sostenibles i respectuoses amb el medi ambient i la protecció de la petita agricultura familiar.

g) Les institucions públiques han de mantindre el poder polític i les estructures necessàries per a protegir certs sectors sensibles i protegir les normes que són importants per a la nostra qualitat de vida. Les normatives laborals i ambientals internacionalment acordades han de ser respectades. La violació contínua de les normatives laborals ha de ser objecte de sancions, i aquestes han de ser executades.


Finalment defensem la construcció d'unes relacions i d'unes polítiques comercials entre els nostres pobles que posen en primer lloc les persones i el planeta, garantint:



  • Els drets humans universals i inalienables de totes les persones, inclosos els drets a una alimentació adequada, aigua, salut, drets sexuals i reproductius, integritat física i psíquica, roba, habitatge, educació, protecció social, mobilitat, cultura, oci i un medi ambient net.
  • Un treball decent, que permeta la gent viure una vida digna, incloent-hi una renda adequada i drets laborals.
  • El reconeixement del treball reproductiu i de cura, així com dels treballs informals de servei a les persones i a la comunitat. Garantir una redistribució equitativa i una reorganització socioeconòmica, de manera que aquests treballs no recaiguen en exclusiva sobre les dones les tasques del benestar quotidià, així com la igualtat de drets entre dones i homes.
  • Una transició cap a una economia de baixes emissions de carboni, que no estiga basada en un consum excessiu, sinó en l'ús socialment i ecològica responsable dels recursos, i que permeta una vida digna sense posar en perill l'ajuda entre persones i amb generacions futures, així com de l'agricultura, la flora i la fauna.
  • Assolir una transparència i una participació ciutadana significativa en tots els nivells de presa de decisions.
  • La lluita contra la pobresa i l'establiment de noves relacions de solidaritat i equitat entre homes i dones, així com entre persones d'altres regions i el respecte dels drets de les persones refugiades i immigrants.




    Divendre 7 d'octubre:
    Plaça Maria Agustina, a les 12h.
    Concentració:


    Dilluns 10 d'octubre:
    Plaça Santa Clara, a les 18h.Xarrada:
    TTIP-CETA-TiSA, EFECTE EN LAS PENSIONES

    Dijous 13 d'octubre:


    Universitat Jaume I, a les 12h.
    Taula rodona:
    Campanya Pobresa 0.

    Museu de Belles Arts, a les 19.30h:
    Xarrada-col·loqui:
    Ponents: Marina Albiol (Eurodiputada) i Xavi del Senyor (Regidor).


    Dissabte 15 d'octubre:
    Plaça Sta. Clara, de 11 a 14h:
    Concentració amb activitats lúdiques i batucada.


8 de setembre del 2016

¡Un acuerdo transatlántico puede ocultar otro! Hablemos del CETA.






El CETA (Comprehensive Economic and Trade Agreement) es otro tratado de libre comercio que la Unión Europea ha negociado con Canadá (acordado el 26 de septiembre de 2014), cuya ratificación está a punto de comenzar. Mucho menos conocido que el TTIP (Transatlantic Trade and Investment Partnership), pero muy similar, ha sido considerado como tratado mixto, por lo que debe ser ratificado por el Parlamento europeo y por los parlamentos nacionales. Aunque una vez sea ratificado por el Parlamento europeo se podrá aplicar de forma provisional, sin necesidad de su ratificación por los parlamentos de los Estados miembros.
Con el CETA se pretende desregular los servicios públicos, las compras públicas, el derecho a la propiedad intelectual, la alimentación y la agricultura. El CETA no creará empleos, al contrario, e ignora los desafíos climáticos y sociales. Marca una etapa suplementaria en el desmantelamiento de los servicios públicos indispensables para la cohesión social. Introduce a las multinacionales de las dos orillas del Atlántico en el corazón de los mecanismos reguladores y les da la posibilidad de impugnar la soberanía ciudadana, fiscalizando el trabajo de los cargos electos. Pone en práctica la lógica del TTIP y facilita la entrada de este.

El CETA ataca a los servicios públicos  

1- En la contratación pública  
  • La apertura de las compras públicas europeas a las empresas canadienses y viceversa, supondrá la prohibición a las políticas de protección al comercio local. 
  • Exigiría nuevas obligaciones y procedimientos técnicos que dificultaría el acceso de las PYMEs al comercio.  
  • En la selección de ofertas prevalecería el criterio de coste sobre el desarrollo local y la transición ecológica.
2-  Servicios públicos
  • El agua, la energía, la salud y los servicios sociales, serán mercancías e impondrá la irreversibilidad de las privatizaciones

Con el CETA las multinacionales podrán demandar a los gobiernos cuando no consigan un gran beneficio:

  • A través de tribunales privados, que supondrán unos costes millonarios tanto para el inversor extranjero como para el Estado receptor de la inversión.
  • Con estos mecanismos se pretende expropiar el Gasto de los Presupuestos Públicos. 


"El CETA es una forma encubierta que tienen las empresas estadounidenses para oponerse a las normas y regulaciones de Europa a través de sus subsidiarias en Canadá." Council of Canadians.